Los proyectiles fueron encontrados en la localidad de Puerto Madryn. Se requirió la intervención de la División Explosivos de la policía.
La acción policial se inició luego de que el Subjefe de Policía recibiera un aviso telefónico por parte del Comisario Mayor, quien proporcionó las coordenadas de un posible proyectil de artillería.
Tras llegar al lugar, el personal especializado de la División Explosivos localizó un proyectil de artillería naval de 127 mm. Según el informe, este elemento se encontraba sin espoleta ni carga explosiva, lo que reducía el riesgo de detonación.
Tras la supresión del primer proyectil, se realizó un rastrillaje en el área. Durante esta tarea, se detectó un segundo proyectil de artillería naval de 120 mm, el cual también carecía de espoleta y carga explosiva.
Ambos proyectiles fueron secuestrados y trasladados a la base de la División Explosivos en Puerto Madryn para su resguardo y manejo adecuado.










