hay nueve jugadores en el top 100 y tres tienen su mejor ubicación histórica

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La coronación de Tomás Etcheverry en el ATP 500 de Río de Janeiro cerró la segunda semana de competencia de una gira sudamericana de polvo de ladrillo que viene siendo excelente para los argentinos. El triunfo del platense, que conquistó su primer título en el circuito mayor del tenis, se sumó a la coronación hace ocho días de Francisco Cerúndolo en un Argentina Open que tuvo, por primera vez desde 2009, tres semifinalistas locales. Y esos resultados, sumados a otras muy buenas actuaciones de los representantes albicelestes, trajeron este lunes grandes noticias para el tenis nacional, que volvió a tener nueve nombres en el top 100 del ranking mundial y quedó como el tercer país con más presencia en esa elite, detrás solo de Estados Unidos y Francia.

Etcheverry fue el gran protagonista de la semana en la región. En un domingo maratónico y desgastante, de muchísimo calor y humedad en Río, jugó primero dos sets de la semis ante Vit Kopriva -que se había postergado el sábado por lluvia luego de que el checo se llevara el primer capítulo- y después la final. Estuvo más de seis horas en cancha y gritó campeón al vencer por 3-6, 7-6 (7-3) y 6-4 a Alejandro Tabilo en el duelo decisivo.

Así, subió 18 lugares para volver al top 40 luego de más de un año y quedar 33°, cerca del 27° que ocupó a fines de 2024 y que es, por ahora, su mejor ranking. Y con el festejo se sacó una mochila grande, después de tres finales perdidas, e inauguró su palmarés personal con una corona de categoría 500. Es el segundo de los representantes nacionales entre los cien mejores en tener un trofeo de ese nivel, después de Sebastián Báez, ganador en Río en 2024 y 2025.

La escalada de Román Burruchaga tuvo también un sabor especial. El porteño de 24 años venía golpeando las puertas del top 100 desde que jugó a principios de febrero la final del Challenger de Rosario; había quedado 102° tras alcanzar los octavos de final en el ATP porteño; y luego de llegar a esa instancia también en Brasil, por fin rompió esa barrera. Este lunes apareció 96° y se convirtió en el noveno jugador nacional en la primera centena del ranking.

Juan Manuel Cerúndolo y Thiago Tirante, los dos de 24 años y cuartofinalistas en la cita carioca, son los otros que, junto a Burru, ocupan hoy sus mejores ubicaciones. Juanma, que había tocado el 71° puesto en septiembre pasado, trepó ocho escalones y está 70°. Y el platense, 90° hace dos temporadas, pasó del 92° al 76°.

Francisco Cerúndolo, que venía de sumar en Buenos Aires su cuarto trofeo y perdió en octavos en Río, sigue liderando la «avanzada» albiceleste en el 19° lugar. Báez, que está 52° tras caer 20 puestos por su derrota en el debut en Río, donde defendía el título; Camilo Ugo Carabelli, 59°; Mariano Navone, 77°; y Francisco Comesaña, 82°, son los otros que figuran en el top 100.

El récord argentino en esa estadística se dio en junio de 2007, cuando hubo 14 raquetas nacionales en esa grupo: Guillermo Cañas, Juan Ignacio Chela, David Nalbandian, Agustín Calleri, Juan Mónaco, José Acasuso, Juan Martín Del Potro, Diego Roitman, Mariano Zabaleta, Diego Hartfield, Martín Vassallo Argüello, Carlos Berlocq, Gastón Gaudio y Juan Pablo Guzmán.

Con los nueve de esta semana, Argentina cierra el podio de países con mayor presencia en esa «porción» del ranking, solo superado por Estados Unidos, con 16 (y dos top 10, Taylor Fritz y Ben Shelton), y Francia, que tiene 13, pero ninguno entre los primeros veinte. Está por delante de Australia (5) y Gran Bretaña (3), también organizadores de Grand Slams, con todo lo que eso significa en ingreso económico para el desarrollo de jugadores. Y también de otras dos naciones que son sedes de torneos importantes: Italia, quien tiene siete en esa elite, con Jannik Sinner (2°) a la cabeza; y España, que suma cinco, entre ellos el número 1, Carlos Alcaraz.

Cerúndolo, campeón en el Argentina Open, lidera la avanzada albicelestes desde el 19° lugar. Foto EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

Que el tenis celeste y blanco esté a la par (o por arriba) de esas potencias, con las limitaciones económicas y las desventajas geográficas más que conocidas y con apenas un torneo «propio», le da un valor más grande a lo que está haciendo esta camada que viene en constante evolución desde hace varias temporadas.

Es más, en septiembre de 2024 y durante dos semanas, Argentina había disfrutado también de nueve representantes en el top 100, con Báez, Fran Cerúndolo, Etcheverry y Navone entre los primeros 50, y Facundo Díaz Acosta, Ugo Carabelli, Federico Coria (el único «veterano» que no pertenece a esta nueva generación), Tirante y Comesaña completando el grupo. Había sido la primera vez con tantos jugadores en esa elite desde marzo de 2017, cuando aún estaban activos Del Potro, Diego Schwartzman y Mónaco y Horacio Zeballos todavía estaba dedicado al singles.

En 2024, el tenis albiceleste tuvo el mejor cierre de temporada en el circuito ATP desde 2016. Porque en la última actualización ocho de aquellos nueve tenistas (se había caído Tirante) seguían entre los primeros cien. Solo Francia (12) e Italia y Australia (9 cada uno) tenían más presencia, mientras que Estados Unidos sumaba también ocho. En 2025, con un título (Báez en Río), otras cuatro finales y grandes resultados a nivel Challenger, hubo también muchas actualizaciones de la clasificación con ocho en esa elite.

Y en el comienzo de este 2026, los argentinos extendieron ese buen momento y le sacaron provecho a las citas sudamericanas de canchas lentas, que están en peligro de desaparecer o sufrir una fuerte transformación en un futuro próximo. El Argentina Open tuvo un tenista celeste y blanco en la final por tercera edición consecutiva: Díaz Acosta ganó en 2024 y Francisco se tomó revancha hace poco más de una semana de la derrota de 2025 ante Joao Fonseca. La misma situación se dio en Río, donde Etcheverry tomó la posta de Báez, que había ganado hace dos temporadas al vencer a Navone y el año pasado con victoria ante el francés Alexandre Müller.

Justo y Midon, campeón y finalista del Challenger de Tigre, alcanzaron sus mejores ranking. Foto Prensa AAT

Más allá de la novedad de este lunes en el top 100, párrafo aparte merece lo que ocurrió este mes en los torneos del Challenger Tour jugados en el país, que también impactó en el ranking. En Rosario, la semana previa al torneo disputado en el BALTC, Ugo Carabelli le ganó la final a Burruchaga. Y en Tigre, Guido Justo festejó el domingo al superar a Lautaro Midon; y los dos alcanzaron su mejor ubicación. El campeón, nacido en Adrogué hace 28 años, está 277° y el correntino de 21 años, que se había dado el gusto de jugar su primer ATP en Buenos Aires, tras superar la primera qualy de su carrera, se ubica 216°.

La última parada de la gira sudamericana será el 250 de Santiago de Chile, que desde que volvió al calendario ATP en 2020 tuvo un finalista argentino en todas sus ediciones, con excepción de aquella primera, y un campeón, Báez, en 2024.

El torneo tendrá a Fran Cerúndolo como máximo favorito y nueve argentinos en el cuadro principal (Etcheverry se bajó para descansar tras el festejo en Río). Y será una nueva oportunidad para que los jugadores albicelestes continúen avanzando o afianzándose entre los mejores y construyendo el buen presente de un tenis nacional que, a pesar de todas sus desventajas, sigue codeándose con las grandes potencias.

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