Tres periodistas libaneses, entre ellos uno que Israel acusó de ser «un miembro de elíte de Hezbolá«, murieron este sábado en un ataque de Israel al sur de Beirut, la capital del Líbano. No fue el único bombardeo de las fuerzas judías en esa zona, que también se informó de las muertes de cinco rescatistas libaneses y cinco civiles sirios.
En el caso puntual del vehiculo en que viajaban los tres periodistas, que fue destruido por un dron, el ejército israelí señaló luego en un comunicado que «ha sido eliminado Ali Shoeib, un terrorista de la unidad de inteligencia de la Fuerza Radwan de Hezbolá, que operaba dentro de esa organización terrorista Hezbolá haciéndose pasar por periodista de la cadena Al Manar».
«Todo eso (lo de su tarea como periodista) en realidad era para revelar sistemáticamente (a Hezbolá) la posición de los soldados de las Fuerzas Armadas de Israel que operaban en el sur del Líbano y a lo largo de la frontera», señaló la nota israelí, que acusó a Shoeib de «mantener contacto continuo con otros terroristas, tanto dentro de la Fuerza Radwan además de Hezbolá».
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«El terrorista Shoeib incitaba al odio contra las tropas de las FDI y la población civil israelí, utilizando su posición como canal para difundir material propagandístico de Hezbolá», agregó el comunicado.
Condena del presidente libanés
La muerte de los periodistas mereció este sábado el repudio del presidente libanés, Joseph Aoun, que condenó condenó el ataque con la vida de Shoeib y de otro periodista del canal Al Mayadeen, afín a Hezbolá, en el sur del Líbano. “Se trata de un crimen flagrante que viola todas las normas y tratados en virtud de los cuales los periodistas gozan de protección internacional en tiempos de guerra”, declaró Aoun.
Además de Soheib, los otros fallecidos fueron su hijo, quien trabajaba como camarógrafo; la periodista Fátima Fatuni, reportera de la cadena libanesa Al Mayadín, y su hermano, que también cumplía tareas de filmación.
Todos ese grupo viajaba en un automóvil que fue impactado de manera directa por el ataque israelí, y no hubo sobrevivientes.
Además del ataque a periodistas, otros cinco rescatistas de la asociación Scout Risala, afiliada al movimiento Amal, aliado de Hezbolá en Líbano, murieron en la madrugada de este sábado durante un bombardeo israelí en Zoutar Al Gharbiya, en el distrito de Nabatieh, en el sur de Líbano. La asociación confirmó las muertes a través de su cuenta oficial en la red social X.

Los rescatistas murieron «mientras cumplían su labor humanitaria durante un ataque aéreo» en la localidad, según detalló la organización, que difundió los nombres de los cinco fallecidos.
Más civiles muertos por drones
Por otra parte, la agencia libanesa NNA informó que miembros de la Defensa Civil de la Asociación de Ambulancias de Salud recuperaron los cuerpos de cinco civiles sirios que murieron en otro ataque aéreo israelí, ocurrido en la madrugada de este sábado en Al Haniya, también en el sur del Líbano.

Otras ocho personas resultaron heridas en el mismo ataque y fueron trasladadas a hospitales del distrito de Tiro, agregó la fuente.
La agencia NNA reportó además que un trabajador médico resultó herido en un ataque con dron israelí contra una ambulancia de la Defensa Civil de la Autoridad Sanitaria Islámica, en el centro de Kfar Sir, sobre la carretera de Kfar Jal Nabatiye, “mientras transportaba heridos tras un ataque previo a la localidad”.
NG










