El anuncio de la entrevista generó expectativa. Después de tres meses, Juan Román Riquelme estaba dispuesto a romper el silencio. Y eligió la misma vía para comunicarse con los hinchas, el Canal de Boca. Se esperaba alguna definición sobre Miguel Angel Russo. Sin embargo, durante 30 minutos y guiado por los periodistas oficialistas, el presidente apenas deslizó un comentario sobre el entrenador, que se encuentra de licencia médica. Lo calificó de “genio”, sin reparar que el equipo apenas ganó 3 partidos de los últimos 18 y apenas tiene por delante la competencia local. El mismo que hoy está en manos de su ayudante de campo, Claudio Ubeda.
Román tenía un claro objetivo: que se mencionara el superávit de 35 mil millones de pesos, tirarle un dardo a la oposición y pontificar su gestión, que desde que asumió como como presidente solo coleccionó fracasos deportivos. Elogió a Leandro Paredes, Edinson Cavani y Angel Di María, enfatizó que disfrutó de 65 minutos ante Central Córdoba y habló de algunas reformas, como la puerta de Brandsen 805. En el chat del canal de YouTube, donde hubo 7.500 personas, la mayoría dispensó críticas.
La charla comenzó con el fútbol femenino, que jugará la Libertadores ante Alianza Lima, nada menos, el equipo que lo eliminó del certamen -el único- que más le importa a los hinchas, el que juegan los hombres. “Sabemos que el corazón del club es el fútbol, estamos esperando el partido ante Newell’s. Todos somos hinchas de Boca, pero nosotros desde que volvimos al club, creemos que tenemos que apoyar en todo”, manifestó.
Y enseguida, deslizó: “Cuando llegamos nos encontramos con dificultades, tuvimos que ser muy calmos, pensar lo que íbamos a hacer, intentar hacer buenos equipos para que puedan competir, pero siempre con la ilusión de que nuestro club siga creciendo y nuestra casa esté cada vez más linda. Tanto la Bombonera, Casa Amarilla y su alrededor, siga mejorando para que la gente de la Boca se sienta contenta. Amamos nuestro club, nuestra camiseta. Me da felicidad ver al básquet, a las chicas de vóley, fútbol sala, para nosotros es maravilloso. Lo único que queremos es trabajar para que sea mejor, para seguir creciendo y para que los hinchas y la gente de la Boca lo disfrute».
Le preguntaron por la puerta central y Riquelme volvió a orientar su discurso contra el gobierno anterior. “Nosotros lo tomamos como algo normal, obligaciones que tenemos. ¿Vos a tu casa la querés? Había gente que estuvo 30 años en el club, y la puerta principal estaba abandonada. Es una obligación tener la puerta de tu casa arreglada. Yo amo este lugar, como todos los bosteros. Estamos arreglando Brandsen y va a quedar muy lindo. Se trabajó en los baños, en la zona de estacionamientos… Estuvieron 25 años en el club, no hicieron nada, lo usaron para hacer política. Amo al hincha, al club y cada día voy a trabajar para que Casa Amarilla y la Bombonera este cada vez más linda. No vamos a parar”, enfatizó.
Sobre Cavani, que no pudo jugar los últimos dos partidos por una lesión en el psoas y que está atravesando un muy bajo nivel, dijo: “A mí me gusta mucho el fútbol. Disfruto mucho de ver jugar a muchos jugadores, no solo de nuestro club, pero Cavani es Cavani, es un jugador muy importante. Es un jugador que los bosteros siempre vamos a tener la suerte de decir que jugó con nuestra camiseta. Está muy contento y con muchas ganas de volver, con Banfield hizo un partido impresionante, con Central lo hizo muy bien, con Aldosivi… Andaba con unas molestias y veremos si llega a estar convocado para el domingo».
Luego, se refirió a Paredes: “Lo de Leandro es el sueño de todos los bosteros. Volvió a su casa, está disfrutando cada día. Se acomodó muy rápido al grupo, ayuda mucho, y si los más chicos son inteligentes, van a crecer mucho. Le dio una forma de jugar al equipo que me hace disfrutar mucho. El otro día, con Central Córdoba, hacía mucho no disfrutaba de 60, 65 minutos de juego como lo hizo el equipo. Después, nos empataron con dos pelotas paradas, es fútbol. En el primer tiempo, la gente aplaudió mucho porque el equipo jugó muy bien. Tengo la ilusión de repetir ese juego ante Newell’s, el domingo”.
Y en el único instante que mencionó a Russo, sin hacerlo con nombre y apellido, estaba hablando del Mundial de Clubes: “Le hizo muy bien al grupo. Compitieron contra Benfica y Bayern, lo hicieron bien y se los veía con mucha ilusión. La llegada de Leandro terminó de formar esto. El entrenador tiene mucho que ver. Es un genio, maneja las cosas de forma extraordinaria. Después, Cavani, Battaglia y todos los muchachos, ayudaron mucho para que todo se disfrute mucho más. La llegada de Leandro terminó de reforzar todo. Se los ve muy felices, muy unidos. Hoy se juntaban a comer asado y eso habla del grupo”.
En todo momento, la nota buscó exaltar la imagen de Riquelme, quien se refirió al día a día, lejos de los temas relevantes que los hinchas pedían saber a través de la redes sociales. Más que una entrevista pareció una arenga. “El predio es donde se preparan los jugadores de Primera y los más chicos. Se armó una gran familia. Estar en el predio, después venir para acá a la tarde, se disfruta mucho aunque duermo poco, pero para mí la vida que tengo es un lujo. Pasar el día viendo al primer equipo y a los más chicos cómo entrenan. Y después de tener la suerte de venir a la Bombonera, sin dudas, este es el lugar más lindo del mundo. Es hermoso ser bostero”, sostuvo.
Entonces, le apuntó a Diego Lajst, a quien tampoco nombró. “Lo que pasó lo hemos repetido durante toda la campaña. Hoy podemos decir lo mismo que en ese momento, falsificaron las firmas. Es bueno que el hincha lo sepa. En la Asamblea, se va a llevar adelante (sic) si merece seguir siendo parte del club. En las elecciones pasadas pasaron cosas muy raras, el tiempo puso todo en su lugar y la gente ya se dio cuenta. Lo más importante ahora es mirar para adelante, tratar de seguir creciendo y que el primer equipo siga jugando cada vez mejor”, dijo el presidente. Lajst es presidente de la agrupación Boca La Causa y fue dirigente durante la gestión de Daniel Angelici.
A Riquelme le preguntaron sobre el rol del periodismo. “No sé si molesta. El tiempo pone las cosas en su lugar. Está claro desde el día que volvimos al club, desde ahí: hay una campaña que no es normal hacía nuestro club. Lo que pasa con los demás, no me interesa. Es bueno que los clubes traigan buenos jugadores porque hace que el fútbol argentino siga creciendo. Ver a Di María nos da felicidad a los que nos gusta el fútbol. Es real desde que volvimos al club que el manejo no es el mismo. Se habla de Boca de una manera diferente. Pasó el tiempo y el hincha de Boca tiene claro. Qué periodista es tal cosa, qué periodista es tal otra. Eso nos tiene que dar fuerza para defender a nuestro club”, arremetió.
Y cerró mirando hacia adelante, siempre con consignas populistas: “Lo que viene es que vamos a intentar dar lo mejor este torneo, lo queremos ganar. Creemos que vamos a dar pelea. Tenemos mucho que mejorar porque el fútbol argentino es muy parejo, pero si el equipo sigue jugando como lo hizo el otro día de local, vamos a estar cerca. Tengo la ilusión de seguir creciendo deportivamente, que siga creciendo el club, nuestro barrio. Pasé más tiempo acá que en Don Torcuato. Solo quiero que el hincha de Boca llegue a la Bombonera y disfrute mucho”.
Hasta ahora, el deseo de Román es una cuenta pendiente en este 2025 en el que quedó eliminado de la Libertadores, del Torneo Apertura, de la Copa Argentina y del Mundial de Clubes, donde ni siquiera pudo vencer a Auckland City, un equipo semiamateur. Lejos de gozar están los atribulados hinchas, que esperan terminar el año, al menos con la alegría de la vuelta olímpica fronteras adentro y el pasaje para Copa de 2026.










