La Justicia Federal desestimó un recurso presentado por la defensa del empresario, que argumentaba una condición de salud «crítica» y solicitaba el traslado al Hospital Samic de El Calafate, en Santa Cruz. El magistrado Claudio Vázquez determinó que el condenado regrese al Complejo Penitenciario Federal I.
La Justicia Federal ha resuelto desestimar el habeas corpus presentado por los representantes legales de Lázaro Báez y ha dispuesto que el empresario sea trasladado nuevamente al Complejo Penitenciario Federal I, conocido como la cárcel de Ezeiza. Los abogados del condenado sostuvieron que el estado de salud de su defendido era «crítico» y pidieron que fuera trasladado a El Calafate para recibir atención médica en el Hospital Samic. Sin embargo, el juez federal Claudio Vázquez desestimó la petición. Mientras se concreta el retorno a Ezeiza, Báez podrá acceder a atención en una clínica privada y permanecerá bajo detención en la unidad federal de Río Gallegos.
Reclamo de la defensa por atención médica
La defensa de Lázaro Báez, quien cumple una condena de 15 años de prisión por las causas “Ruta del Dinero K” y Vialidad, volvió a solicitar con urgencia que se garantice su atención médica. Actualmente, el empresario está alojado en la Unidad N° 15 del Servicio Penitenciario Federal (SPF) en Río Gallegos.
Los letrados advierten sobre un «deterioro de la salud» de Báez y solicitaron su atención en el Hospital Samic de El Calafate, argumentando que el Hospital Regional Río Gallegos carece del instrumental necesario para realizar los estudios médicos pedidos por el Dr. Mario Kamelman, incluyendo una endoscopia bajo anestesia. Cabe señalar que Báez ingresó a la Unidad N° 15 el 11 de junio con diagnósticos de hipertensión, diabetes y asma. Desde esa fecha, sus abogados han insistido en regresar al régimen de prisión domiciliaria.
Presentaciones judiciales y agravamiento de la salud
La defensa de Báez, que sostiene que el estado de salud del empresario es “crítico”, realizó dos presentaciones judiciales con pedidos de medidas urgentes el pasado jueves. Un escrito fue dirigido al juez federal Claudio Vázquez y otro al juez de Ejecución Néstor Costabel.
Estas presentaciones se realizaron luego de que el empresario fuera atendido en el Hospital Regional Río Gallegos el domingo 12 de octubre, y debiera ser asistido de urgencia nuevamente entre semana en el nosocomio local por un agravamiento de su cuadro de salud.
Audiencia y resolución judicial
Tras una audiencia preliminar realizada el jueves, el viernes tuvo lugar un nuevo encuentro en el Juzgado Federal de Río Gallegos, dirigido por el juez Claudio Vázquez. Asistieron Lázaro Báez junto a sus abogados, Yanina Nicoletti y Lucas Nicoletti, y su médico tratante, Mario Kamelman. También estuvieron presentes el director de la Unidad N° 15 y personal del Servicio Penitenciario Federal a cargo de la custodia.
Báez llegó al Juzgado Federal a las 09:30 horas bajo un fuerte operativo de seguridad del SPF, e ingresó por una de las puertas laterales, vistiendo una campera azul y jeans negro, y con las manos esposadas. La audiencia comenzó a las 09:45 y se extendió por casi dos horas, retirándose Báez a las 11:26 horas, escoltado por personal federal.
Tras el análisis del habeas corpus, el juez Claudio Vázquez resolvió rechazarlo. Adicionalmente, y en respuesta al requerimiento de atención médica, el magistrado federal dispuso que el empresario sea trasladado al Complejo Penitenciario Federal I, la cárcel de Ezeiza, lugar donde ya estuvo detenido entre el 5 de abril de 2016 y el 12 de diciembre de 2019.
Las partes fueron notificadas de esta decisión el viernes por la noche. La Justicia Federal consideró que, dado que la defensa argumenta una “crítica condición de salud” y que el Hospital Regional Río Gallegos no satisfizo sus necesidades médicas, en Ezeiza será más factible garantizarle la atención médica requerida. Se consideró también que en El Calafate, ciudad donde se encuentra el Hospital Samic, no existen dependencias federales para alojarlo.

Posibilidad de atención privada y apelación
Báez podrá recibir todos los estudios médicos necesarios que alega no poder realizarse en el hospital público, en una clínica privada —que sería Medisur—, con los costos asumidos por la defensa, la cual manifestó poder afrontar los gastos de los procedimientos. La defensa tiene la posibilidad de apelar la determinación del juez.
Detalles del proceso y traslados anteriores
Báez, que cumplía prisión domiciliaria en El Calafate desde 2022, sufrió un revés judicial a fines de septiembre, cuando la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal rechazó la solicitud de prisión domiciliaria de su defensa. Los jueces Mariano Hernán Borinsky, Javier Carbajo y Gustavo Hornos ratificaron la resolución previa del Tribunal Oral en lo Criminal Federal 4 (TOF 4), que ordenó el traslado del empresario a la Unidad N° 15 del SPF en Río Gallegos para el cumplimiento efectivo de su condena por lavado de dinero agravado en la causa “Ruta del Dinero K”.
En los escritos firmados por la abogada Yanina Nicoletti, la defensa argumentó una urgencia médica acreditada por los médicos tratantes. En la presentación ante el Juzgado Federal de Río Gallegos, a cargo del Dr. Claudio Vázquez, Nicoletti expuso que, si bien el juez de Ejecución, Dr. Néstor Costabel, ordenó con urgencia los estudios para Báez, el Hospital de Río Gallegos no cuenta con el instrumental para la endoscopía con anestesia. Por ello, solicitó a ambos magistrados coordinar las actuaciones y disponer “de manera inmediata” el traslado del interno a El Calafate para preservar sus derechos a la salud y a la vida.
El habeas corpus fue impulsado luego de que los abogados denunciaran que la atención brindada el domingo anterior en el Hospital Regional de Río Gallegos fue “superficial e insuficiente”.
En una resolución previa, el juez Claudio Vázquez había ordenado “el traslado urgente hacia alguno de los nosocomios privados de esta ciudad que posea cobertura correspondiente en razón de la obra social de la cual Báez es beneficiario”, y que se realizaran todas las prácticas médicas necesarias. No obstante, durante la audiencia del jueves, Báez declaró no poseer obra social desde hace diez años y pidió ser internado en el Hospital Samic de El Calafate, un centro de alta complejidad.
En una segunda presentación dirigida al juez Costabel, la defensa denunció que, pese a la orden judicial del 15 de octubre de 2025, la medida no fue ejecutada correctamente, ya que Báez fue trasladado nuevamente al hospital local, donde ya se había comprobado la falta de equipamiento. Nicoletti advirtió que el incumplimiento de las resoluciones de ambos jueces constituye “una violación material del derecho a la salud y a la integridad personal” del detenido.
El domingo 12 de octubre, el empresario ya había sido trasladado al Hospital Regional Río Gallegos.
El juez Costabel ordenó que se realicen estudios a Báez para determinar su estado crítico y si su vida corre riesgo, mediante una junta médica a efectuarse próximamente para evaluar su condición. La abogada recordó que la Constitución Nacional y tratados internacionales, como la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, garantizan la atención médica adecuada a toda persona bajo custodia estatal. Por último, la defensa instó al Juzgado de Ejecución a adoptar medidas urgentes en el marco del artículo 4 de la Ley 24.660 para asegurar que Báez reciba la atención médica ordenada y se respete su derecho a la salud e integridad física.
Situación en la unidad carcelaria
Desde el Ministerio de Seguridad y el Servicio Penitenciario Federal se rechazaron las denuncias y se aseguró que Báez recibe el mismo trato que cualquier otro detenido. El subsecretario de Asuntos Penitenciarios, Julián Curi, admitió la existencia de filtraciones en el baño compartido, pero afirmó que fueron reparadas en 48 horas. Báez está alojado en un pabellón de cuatro celdas conocido como “los buzones”, donde cohabitan 117 reclusos bajo regímenes diferenciados.
Desestimado el pedido inicial de prisión domiciliaria en septiembre, la situación de Lázaro Báez sumó esta semana un nuevo capítulo con el pedido de la defensa para trasladarlo a El Calafate, a un centro asistencial de mayor complejidad. Sus abogados insisten en que su cuadro de salud es “crítico” y se agrava en el contexto de la U15. En la presentación de septiembre, la abogada Yanina Nicoletti calificó la situación como “trato indigno e inhumano” y solicitó una resolución urgente a la Sala IV de Casación, integrada por los jueces Mariano Borinsky, Javier Carbajo y Gustavo Hornos. Por el momento, Báez podrá ser atendido en una clínica privada y continuará detenido en la cárcel federal de Río Gallegos.
Con información de La Opinión Austral.










