La abogada argentina que estaba retenida en Brasil desde enero, Agostina Páez, acusada por injuria racial tras una denuncia por gestos considerados discriminatorios en un bar de Río de Janeiro, no irá presa y quedó a un paso de regresar al país. La definición surgió este martes, después de una audiencia en la que la Fiscalía redujo la acusación y la defensa logró desactivar el escenario más grave que enfrentaba.
Según confirmó su abogada, Carla Junqueira, ni la Fiscalía ni la querella se opusieron a que la mujer vuelva a la Argentina. Ahora solo falta que el juez firme la resolución, establezca la caución económica y termine de fijar las condiciones para su salida de Brasil. La defensa estima que ese paso podría resolverse en los próximos días.
Durante la audiencia, la acusación fue reformulada: en vez de avanzar por tres denuncias separadas, se unificó como un delito continuado con tres víctimas. Esa decisión redujo de manera fuerte la expectativa de pena y abre la puerta a una salida con servicios comunitarios en la Argentina y una reparación económica para las personas denunciantes.
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El caso se había iniciado el 14 de enero, cuando la abogada fue filmada en Ipanema haciendo gestos que fueron interpretados como racistas por empleados de un bar. Desde entonces permanecía en Río de Janeiro con tobillera electrónica y prohibición de salir del país. Tras la audiencia, dijo que había sido “la peor experiencia” de su vida y que solo se sentirá en paz cuando vuelva a la Argentina.
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