El gol 900 en la gloriosa carrera de Lionel Messi deberá esperar, al menos, hasta el próximo miércoles. Es que el crack argentino quedó afuera de la convocatoria de Inter Miami para visitar al FC Charlotte por la cuarta fecha de la Major League Soccer (MLS). Ni siquiera viajó al estadio Bank of America, donde los dirigidos por Javier Mascherano visitarán al equipo local. Tampoco lo hizo Rodrigo De Paul.
¿Debe preocuparse Lionel Scaloni por la ausencia de Messi, a tres meses del debut de la Selección Argentina en la Copa del Mundo de Estados Unidos, Canadá y México? Para nada. No tiene ningún inconveniente físico, sino que Leo optó por descansar y prepararse para el duelo del próximo miércoles frente a Nashville SC por la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones de la Concacaf, el gran objetivo de Las Garzas en la temporada. Es claro: los años pasan para todos y con 38 años, en año mundialista, no quiere sobrecargar su físico.
Ese es uno de los motivos, entre tantos otros, por los que Messi decidió abandonar el fútbol europeo e irse a jugar a Estados Unidos. La MLS, con formato similar a los torneos Apertura y Clausura del fútbol argentino, dos zonas (en este caso, conferencias) de 15 equipos, de los cuales siete del Este y Oeste clasifican de manera directa a los playoffs más otros dos que juegan un repechaje, da margen para que en la fase regular se tome todos el descanso que su cuerpo le pide en esta etapa de su carrera. Es lo que necesita, especialmente para llegar en óptimas condiciones al Mundial, su último Mundial.
Ante la ausencia de Messi, otros cuatro argentinos arrancaron como titulares frente a Charlotte FC: el arquero Rocco Ríos Novo, nacido en Los Ángeles y nacionalizado argentino; Gonzalo Luján como primer marcador central; David Ayala como mediocampista central junto al hondureño David Ruiz; y Mateo Silvetti ocupando la posición de mediocampista derecho. En tanto, quien tomó la cinta de capitán del 10 argentino fue su amigo Luis Suárez.
Inter Miami empató sin goles el miércoles pasado en Nashville, donde los dirigidos por Javier Mascherano, bajo una intensa lluvia, fueron superados por el local y merecieron largamente perder. Messi estuvo incómodo, no pudo entrar en juego y tampoco logró convertir el esperado 900. Espera que el nuevo gol centenario llegue el próximo miércoles en el Chase Stadium de Fort Lauderdale, donde los hombres de rosa irán en busca de la clasificación a cuartos de final de la conocida Concachampions.










