En Trenque Lauquen, Buenos Aires, funciona la Unidad Penal N° 20 ‘Las Tunas’, un penal de máxima seguridad donde el 90% de los detenidos tiene menos de 26 años. La mayoría llega sin haber terminado la escuela y con historias atravesadas por la violencia y el abandono.
Martín Herrero, coach ontológico, ingresó por primera vez al penal en 2007. Desde entonces nunca dejó de ir. “La vida y las circunstancias les fueron diseñando una coraza para no sufrir más. Una coraza tan dura que, además de protegerlos del dolor, también les impide amar”, reflexiona.
En 2016 Martín fundó El Pase, un proyecto de inclusión sociolaboral pensado para quienes, acceden al beneficio de trabajar fuera del penal en la última etapa de su condena. “Con estos chicos hay que trabajar en los hábitos y en la cultura del esfuerzo. No se trata solo de enseñarles un oficio, también buscamos que sean capaces de mantener un trabajo en el tiempo”, explica Herrero.
Para lograrlo, El Pase lleva adelante una fábrica de pelotas donde cada día trabajan 9 internos. Allí, las horas de producción se combinan con charlas de formación, capacitaciones en habilidades emocionales y espacios de reflexión. “Más que un empleo formal, es un espacio de trabajo personal. Acompañamos a que cada persona se arme, se ponga de pie y adquiera nuevas costumbres”, señala.
El tiempo de permanencia depende de la condena y, una vez que recuperan la libertad, su trabajo en El Pase finaliza. Sin embargo, el proyecto les abre puertas a futuro: les enseña a generar sus propios recursos y además, cuenta con una red de empresas aliadas dispuestas a contratar nuevos talentos.
Además, El Pase creó un taller textil para madres de contextos vulnerables que atraviesan situaciones de violencia o abuso. Allí trabajan 9 mujeres que reciben un salario y contención. El objetivo es brindarles independencia económica y, en el futuro, emplear a 50 mujeres y sumar espacios recreativos para sus hijos.
Desde su inicio, más de 150 personas participaron de El Pase. El impacto en sus vidas es decisivo: les devuelve la dignidad, la confianza en sí mismos, aprenden a tomar decisiones, a construir un proyecto de vida y a vivir en comunidad.
“El Pase es posibilidad. Un porcentaje muy grande de estos chicos están rotos y carentes de afecto, pero tienen mucho potencial. Si ayudás, no sabés todo lo que sucede. El amor reconstruye todo”, remarca Herrero.
El Premio Abanderados es una iniciativa de la Fundación Noble, eltrece y la productora Luz Libre. Se lleva adelante gracias al acompañamiento de Telecom, Axion Energy, Banco Galicia, Universidad Siglo 21, Lotería de la Ciudad de Buenos Aires: Hablar es Ganar, Sancor Seguros, CAEM, Grupo ST, Silicon Misiones, Afianzadora, Marsh Mclennan, Bayá Casal, ADT, MEDICUS, Arcelor Mittal, Fundaciones Grupo Petersen, Andreani Logística Social, Fundación Navarro Viola y Fundación Noble.
Martín es uno de los ocho ganadores del Premio Abanderados 2025. Esta distinción reconoce a los argentinos cuyas iniciativas están generando un impacto en sus comunidades.
Las historias de cada abanderado se cuentan en www.premioabanderados.com.ar y en las redes sociales del Premio: @abanderados en Instagram y @PremioAbanderados en Facebook.
Desde el 30 de octubre al 16 de noviembre, el público va a poder votar por el Abanderado del Año, que se conocerá en la Gala Final.










