Raúl Eduardo Ávalos (60) y Estela María Sosa (52) eran de Santo Tomé (Corrientes), pero llevaban una vida juntos en San Vicente (Misiones). El viernes a la mañana, un choque brutal en la ruta nacional 14 se cobró la vida de ambos: impactaron de frente contra un camión, su auto se prendió fuego y murieron calcinados.
«Nelo» y «Estelita» eran docentes. Tenían dos hijos: Matías (26) y Emilia (24). Eran las 10 de la mañana cuando, según testigos, el Fiat Siena intentó sobrepasar a otros vehículos y se encontró con un camión que lo arrastró debajo de su trompa hasta la banquina, donde el fuego se volvió incontrolable.
Fue a la altura del kilómetro 693 de la carretera, a pocos metros de la curva del Gauchito Gil, cerca del acceso a Santo Tomé.
Los bomberos voluntarios de esa ciudad correntina trabajaron arduamente para sofocar el incendio, que destruyó por completo al Siena y a la cabina del camión.
«Luego de un arduo trabajo se logró extinguir el foco. Y verificando el lugar, el personal se encuentran con una víctima del rodado menor calcinada por la llamas, procede hacer la extracción, encontrándose con otra víctima del mismo vehículo también calcinada por las llamas. Lamentablemente dos víctimas fatales«, indicaron en Facebook.
El chofer del camión, que transportaba un contenedor, tiene 27 años, es de Eldorado (Misiones) y resultó ileso.
Ávalos era profesor de Lengua en el Instituto de Enseñanza Agropecuaria y Electromecánica (IEAE) N° 3 de San Vicente. Su esposa, formada en el Instituto Superior de Formación Docente «Jorge Luis Borges», era maestra jardinera del Núcleo Educativo de Nivel Inicial (NENI) N° 2048, en San Vicente.
Las colegas de la mujer, devota de San Expedito y Santa Rita, como también ferviente militante de los derechos de los maestros, la despidieron en las redes sociales.
«Querida colega, querida mae, Estelita Sosa, no hay palabras para este día trágico, Dios tiene el control, y cada uno tiene su día de llegada y de partida. Nos encontramos una vida cargando, trabajando, disfrutando y hasta llorando en el camino, transcurriendo como si nunca se acaba. No sé que decir. Solo que disfrutamos de tu compañía, de tu pasividad, siempre atenta«, escribió una de sus compañeras.
Y agregó: «Con tus tiempos, con esa voluntad de compartir y de ser como eras. Gracias por todos estos años de ser parte de nuestro NENI 2048, por mimarnos con tus ricas pizzas, por los ricos capelettinis y por ser una buena persona, muy triste tu partida, Dios sabrá por qué. Nos quedamos con tu recuerdo y compañerismo. Desde donde estés, brille para vos y Raúl la luz que no tiene fin. Fortaleza a tus hijos y familiares«.
Asimismo, desde la comparsa Marabú escribieron: «Con total consternación expresamos nuestro más profundo pésame a familiares y amigos de Estela Sosa, una gran marabucera, integrante de nuestra vieja guardia. Estelita ahora es una estrella más que nos guía en el firmamento marabucero. QEPD Estelita«.
Una de sus amigas de San Vicente posteó que la víctima fue «una mujer de fe profunda, compromiso silencioso y corazón generoso».
«Estela fue una de las mujeres que llevó adelante, con amor y entrega, la construcción de la Capilla Santa Rita y San Expedito del Barrio Malvinas. Cuando aún no existía un lugar físico, su casa se convirtió en iglesia, en punto de encuentro y en refugio de fe: allí se celebraron misas, triduos y reuniones, siempre con las puertas abiertas«, afirmó.
Beby Ledesma remarcó además que «desde su hogar también se organizaron ventas de locro, empanadas y tantas acciones solidarias para reunir fondos, sin cansancio ni excusas«.
«Nunca dijo que no cuando se trataba de colaborar. Devota fiel de Santa Rita y San Expedito, su fe se expresó en obras concretas y en un compromiso constante junto a un grupo de personas que logró levantar la primera etapa de la capilla. Hoy la despedimos con dolor, pero también con gratitud«, apuntó.
En su foto de portada en Facebook, la docente había elegido un mensaje: «¿Quieres algo? Entonces ve y haz que pase. Porque la única cosa que cae del cielo es la lluvia«.










