De la bronca a la satisfacción pasó Uriel Ojeda, el proyecto más prometedor de las Inferiores de San Lorenzo que espera su debut en Primera. Este domingo, en Doha, Qatar, pudo sacarse la espina de convertir en este Mundial Sub 17 de Qatar en el último partido de la Selección Argentina de Diego Placente en el grupo D, en el que vapuleó a la débil Fiji por 7 a 0, para cerrar con puntaje perfecto la primera fase y esperar rival en los 16avos de final, que se disputarán el próximo viernes.
Al ’10’ y capitán argentino le habían atajado un penal a los 10 minutos del encuentro, aunque al rato se pudo desquitar con un triplete para la goleada estruendosa (Mateo Martínez hizo dos, otro lo marcó Santiago Silveira y el último fue en contra tras un remate de Escobar) que dejó a los chicos albicelestes, que ya estaban clasificados, con expectativa de ubicarse entre los mejores primeros y seguir alimentando así el sueño de conseguir el primer título en esta categoría.
Había hecho un posteo en sus redes en la previa Ojeda exteriorizando sus ganas de poder gritar un gol propio. Es que este enganche tiene olfato goleador. Los que conocen a fondo la cantera del Ciclón lo marcan como el jugador a seguir. Y, más allá de su habilidad, tiene poder de fuego. El año pasado, por caso, fue el máximo artillero de la Séptima azulgrana, con 21 tantos en la temporada.
“No se me venía dando, me pasaba por el costado, pegaba en el palo y no me sentía bien con el gol. Gracias a dios hoy pude hacer tres”, le dice Ojeda a Clarín con la pelota del partido que se lleva bajo el brazo.
La canchita de La Lomita, el club de barrio de Moreno en el que empezó a pulir sus primeras gambetas, fue testigo del inicio de su carrera bien de pibito. Ojeda creció con la pelota pegada al pie desde el 22 de marzo de 2008. Su historia con San Lorenzo empezó cuando apenas tenía siete años, en 2015.
“Esta vez jugué más de nueve. Yo puedo jugar ahí más allá de jugar más retrasado. Donde me pongan voy a dar el máximo. Esta vez no fallé. Vinieron mi papá, mi mamá y mis dos hermanitas y estoy muy contento de que me vean acá. Hice unas canilleras con sus fotos”, cuenta y muestra con orgullo las canilleras que tienen la frase: “Todo por ustedes”.
Con el paso de los años, fue escalando categorías a base de talento y determinación. Aunque sus primeros pasos fueron como delantero -“no se cansaba de hacer goles”, recuerdan en el club de Boedo-, con el tiempo fue retrasando su posición para convertirse en volante creativo, donde potenció su panorama de juego, su pegada y su capacidad para asistir. Desde Sub 15 se viste de celeste y blanco.
Con la cinta de capitán en una formación inicial en la que Placente decidió hacer cambios masivos (solo repitieron Zalazar, Bouhier y Can Armando Güner respecto al triunfo ante Túnez) para darle rodaje a todos, Ojeda agarró la pelota para hacerse cargo del penal. Quiso asegurar el tiro esquinando la pelota, pero el arquero Melvin Prakash -la figura de Fiji- acertó al palo izquierdo y se lo sacó.
Miró al cielo, pensó que no había caso. Pero seis minutos más tarde tuvo revancha al capturar un rebote luego de un tiro de Ramiro Tulián (buen movimiento previo de Facundo Jainikoski que dejó pasar el balón). Ya en el segundo tiempo, clavó un tiro libre que despistó al arquero y se le metió en el segundo palo sin que nadie la desviara en el medio.
“No puede ser que me esté pasando esto, me dije. No lo podía creer. Pero llegó al ratito el primer gol y ahí me solté más. El segundo fue centro-gol, ja. Si alguien la tocaba… Pero pasó”, explica los dos primeros tantos propio. En el medio, el defensor de Racing Mateo Martínez había hecho un doblete para encaminar la cálida tarde qatarí, que contó con un aliento argentino más nutrido en la tribuna ya que llegaron más familiares de los chicos.
Ojeda no se olvida de sus primeros pasos que lo llevaron hasta este Mundial: “Me acuerdo todo. A veces me pongo a pensar de todo lo que pasé. De jugar en canchas de tierra, que me pegaban una patada y me raspaba todo, a jugar acá en canchas como estas, estar en Qatar. Me emociona. Estoy muy agradecido por todo esto que estoy viviendo”.
No deja de emocionarse al mirar el brazalete en su brazo izquierdo: “Tener la cinta de capitán de la Argentina, usar la ’10’… Es un orgullo para mí. Yo sé que las cosas van a salir bien”. Y se anima: “La ilusión de salir campeón siempre está, es la verdad. Nos preparamos de la mejor manera y ahora hay que pensar en el partido que viene. El que está de titular o de suplente siempre da el máximo”.
La goleada ante Fiji, que se despidió de la competencia con 20 tantos en contra y ninguno a favor, la completaron Santiago Silveira y Ravuso Sukabula, con un auto-gol. Y el marcador pudo ser muy superior sino hubiera sido por el arquero Prakash, que evitó al menos una decena de situaciones más a favor de una Argentina Sub 17 arrasadora.










