La integración con Estados Unidos sostiene el comercio de México en la era de los aranceles | Economía

La integración con Estados Unidos sostiene el comercio de México en la era de los aranceles | Economía

México ha navegado con ventaja en la era de los aranceles de Trump. La integración de América del Norte, a través del tratado de libre comercio (TMEC), ha sido una herramienta virtuosa para el país latinoamericano que todavía padece los cambios del giro comercial global. México se ha colocado en el último año como el principal socio comercial de Estados Unidos, rebasando en el camino a Canadá y a China, a pesar de que continúa enfrentando tarifas en diversos sectores clave para la economía mexicana. Anclado en profundizar esta alianza, el Gobierno mexicano se ha sentado a la mesa con sus socios estadounidenses para revisar el TMEC, en una cita que tiene como fecha crucial el 1 de julio.

Hace un año, Donald Trump anunció desde la Casa Blanca la imposición de aranceles a todas las economías con las que intercambia bienes. El republicano argumentó entonces que buena parte de los países mantenían un importante déficit comercial con Estados Unidos. Con esa justificación bajo el brazo, el presidente estadounidense echó mano de diversas disposiciones legales para revertir la balanza. Este jueves, datos del Buró de Análisis Económico de Estados Unidos muestran que el diferencial comercial no ha disminuido y que en muchos casos ha aumentado. El déficit con México, por ejemplo, aumentó en 4.100 millones de dólares hasta alcanzar los 16.800 millones de dólares en febrero. Los efectos nos han sido los esperados por Trump.

México ha estado sujeto a dos tipos de aranceles en los últimos meses: el gravamen por la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional que impuso tarifas del 25% a todos los productos que no estaban amparados por el TMEC; y los aranceles de la llamada Sección 232 que impactan en sectores clave como el acero, el aluminio, el cobre y el sector automotriz. En ambos casos, la Administración Trump ha argumentado la necesidad de imponerlos por razones de seguridad nacional. La decisión de la Suprema Corte estadounidense de suspender una buena parte de las tarifas ha alentado a diversas economías que ya habían comenzado a sentir los efectos del muro arancelario.

La medida provocó en México un efecto de reorganización que alentó a diversas industrias: una buena parte de empresas comenzó a registrar sus productos como parte de aquellos que cumplían con las reglas del TMEC, para beneficiarse del paraguas que protegía a las mercancías de tarifas. Banamex estima un salto notable: el 48,6% de las exportaciones cumplían con las reglas del acuerdo comercial y tras las medidas arancelarias de Trump la cifra llegó hasta un 75,1% de las exportaciones. Tan pronto como se conocieron las nuevas reglas de juego, la Secretaría de Economía impulsó entre diversos sectores el registro de bienes bajo el TMEC. Actualmente, el 82% de los bienes que llegan a Estados Unidos desde México están libres de tarifas por el tratado.

Tanto México como Canadá, socios en el TMEC, han pugnado ante Trump por liberarse de cualquier tipo de tarifa. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha señalado en diversas ocasiones que el escenario ideal es aquel del cero arancel. La mandataria ha sostenido negociaciones directamente con el republicano en las que ha conseguido algunas rebajas en los gravámenes que ha posicionado a México con una buena ventaja frente a otros países que también competían para exportar al mercado estadounidense. “La clave de este éxito, en principio posiblemente paradójico, radica en un dato revelador: mientras México pagó un arancel efectivo de apenas 3,7% sobre sus exportaciones totales, China enfrentó tasas de 29,2%, una diferencia de 25 puntos porcentuales que transformó la competitividad relativa de ambos países. Esta brecha arancelaria, combinada con la proximidad geográfica y tres décadas de integración bajo el TLCAN y el TMEC, creó una ventaja competitiva que ni siquiera aranceles agresivos para México en algunos sectores pudieron erosionar”, explican desde Banamex.

La factura arancelaria para México está concentrada en el acero y el aluminio, que paga una tarifa de hasta 50%. Los empresarios acereros padecen la presión que estas tarifas han provocado en el sector. El Comité de Acero de la OCDE, que se reunió en marzo en París, apuntaba que el aumento de los costes ya empezaban a dañar significativamente al sector y que una ruta hacia el libre comercio para sus productos. “Si las tendencias actuales persisten, los costos aumentarán, se perderán más empleos y la viabilidad a largo plazo de este sector”, advirtieron entonces. El Gobierno mexicano ha asegurado que es una de sus prioridades en las mesas de negociación del TMEC para recuperar el dinamismo en el sector. “El acero y el aluminio enfrentan una decisión aún más difícil: con tasas efectivas que superan el 12% para los sectores en general y productos individuales pagando más del 40% bajo la Sección 232, muchas empresas podrían concluir que es más rentable producir en Estados Unidos que exportar desde México”, señala el estudio de Banamex.

star111 login

betturkey giris

https://vsetut.uz

lottostar

https://slotcoinvolcano.com

lottostar

super hot slot

hollywoodbets mobile

pusulabet giris

yesplay bet login

limitless casino

betturkey guncel giris

playcity app

sun of egypt 4

moonwin

aviamasters

jeetwin

winnerz

lukki

croco casino

playuzu casino

spinrise

discord boost shop

fairplay

betsson

boocasino

strendus casino

sun of egypt 2 casino

gbets login

playwise365

amon casino

betmaster mx

verde casino

winexch

prizmabet

solar queen

quatro casino login

springbok