Estados Unidos no logra sacudirse las dudas sobre la salud de su mercado laboral. Los datos de empleo publicados este viernes por la Oficina de Estadísticas Laborales, dependiente del Departamento de Trabajo, muestran que durante el pasado febrero se destruyeron 92.000 empleos, un dato que ha sorprendido negativamente a los analistas y desinfla la euforia por los 130.000 contratos firmados durante enero.
La pérdida de empleos en febrero es la mayor desde el pasado octubre, cuando el mercado laboral estuvo afectado por el cierre del Gobierno federal que provocó que miles de funcionarios se fueran de baja a sus casas por falta de recursos de la Administración. Según, Bloomberg, sin los empleos públicos, el dato de empleo en el sector privado de febrero es el peor desde el año de la covid en 2020.
La agencia federal atribuye el mal dato a la meteorología y a las huelgas en el sector de salud. “El empleo en el sector salud disminuyó, debido a las huelgas. El empleo en los sectores de la información y el gobierno federal continuó con una tendencia a la baja”, señala el organismo público. Los trabajadores de Sharp Healthcare, Kaiser y Tenet Hospitals han protagonizado varios paros durante las últimas semanas.
La Oficina Estadística también trata de justificar el mal dato de empleo por las duras condiciones climatológicas. A mediados de mes, una tormenta helada recorrió Estados Unidos y dejó el país bajo la nieve y el hielo durante un par de semanas. La agencia federal explica que unos 228.000 trabajadores no pudieron trabajar el mes pasado debido al mal tiempo. Sin embargo, esta cifra es inferior al promedio de 308.000 de la última década, recuerda Bloomberg.
El mercado laboral de Estados Unidos está bajo el escrutinio de los economistas después de que el año pasado cerrara con la menor creación de empleo en un ejercicio que no estuviera en recesión. Durante el año pasado apenas se crearon 181.000 puestos de trabajo en 2025, frente a los 2,01 millones de empleos generados el año anterior al desembarco de Donald Trump en el Despacho Oval para su segundo mandato.
Algunos analistas temen que la economía pueda estar a las puertas de la estanflación, un periodo de bajo crecimiento económico y elevado aumento de precios. La escalada del precio del petróleo, que este viernes ha tocado los 90 dólares por barril, alimenta las preocupaciones sobre la evolución inflacionaria.
Seema Shah, estratega global jefe de Principal Asset Management, se encuentra entre quienes advierten de que estas cifras de empleo empujaron a la economía hacia territorio estanflacionario. Y desliza: “Un mercado laboral en desaceleración indicaría un aumento del riesgo económico, pero también abriría la puerta a recortes de tasas, sobre todo porque la reciente crisis del precio del petróleo ha complicado las expectativas de flexibilización monetaria este año”, afirma.
“Las cifras de hoy podrían haber puesto a la Fed entre la espada y la pared. Un debilitamiento significativo del mercado laboral respaldaría una rebaja de tipos, pero dado el riesgo de que los precios del petróleo, elevados durante más tiempo, provoquen otro aumento de la inflación, la Fed podría verse obligada a mantenerse al margen”, señala Ellen Zentner, estratega económica jefe de Morgan Stanley Wealth Management.
Las políticas migratorias de la Casa Blanca, con redadas indiscriminadas de inmigrantes y deportaciones masivas, así como el endurecimiento de los visados de trabajo, también han reducido la mano de obra y habían llevado al mercado de trabajo de Estados Unidos a la paradoja que recitan los economistas: sin contrataciones, pero tampoco despidos.
Pero el auge de la inteligencia artificial (IA) está empezando a dejar en papel mojado ese aforismo. Algunas empresas están empezando a despedir en busca de mayor rentabilidad para seguir en la carrera de la IA: es el caso de Amazon y otras tecnológicas. El gigante del comercio electrónico ha anunciado que reducirá su plantilla en 30.000 empleados tras haberlos reducido en otros 30.000 hace tan solo dos meses. Otras empresas tecnológicas siguen el mismo rumbo.
Pero además, hay otras compañías que están empezando a ver en las mejoras de productividad que aporta al IA una oportunidad para reducir sus costes laborales porque ahora pueden hacer más con menos, un fenómeno conocido como ganancia de productividad gracias a la tecnología.
Walmart, la mayor compañía de distribución de Estados Unidos, despidió a 1.500 trabajadores durante las últimas semanas. Y Morgan Stanley, uno de los grandes bancos de inversión, se deshizo de 2.500 trabajadores. Son solo algunos ejemplos de la ola de ajustes laborales que está empezando entre muchas compañías estadounidense.
“El empleo en el sector sanitario disminuyó en 28.000 puestos de trabajo en febrero, tras un fuerte aumento en enero (+77.000)”, señala la Oficina Estadística Laboral. “Los consultorios médicos perdieron 37.000 empleos en febrero, principalmente debido a las huelgas. Los hospitales sumaron 12.000 puestos de trabajo. Durante los 12 meses anteriores, el sector sanitario había creado un promedio de 36.000 puestos de trabajo al mes”, apunta. El sector de la salud se había mostrado hasta ahora como uno de los más dinámicos del mercado laboral.
El sector de los medios de comunicación también se está viendo impactado por las novedades tecnológicas. El empleo en el sector de la información continuó su tendencia a la baja en febrero (-11.000). El sector había perdido un promedio de 5.000 puestos de trabajo al mes durante los 12 meses anteriores», destaca el informe laboral. The Washington Post una de las grandes cabeceras mundiales, anunció el pasado enero el despido de un tercio de su plantilla, en un ajuste sin precedentes. Otros medios menos destacados también están haciendo ajustes.
Otro de los frenos al mercado laboral está en la Administración federal, que tiene en marcha programas de jubilaciones anticipadas y recortes de empleo. “En febrero, el empleo en el gobierno federal continuó disminuyendo (-10.000). Desde que alcanzó un pico en octubre de 2024, el empleo en el gobierno federal ha disminuido en 330.000, o 11%”.









