Una nueva marcha hacia Lago Escondido, organizada por la Columna Juana Azurduy, volvió a poner en el centro del debate el acceso público al espejo de agua y el rol del Estado provincial en el Área Natural Protegida Río Azul–Lago Escondido (ANPRALE). La movilización, que se desarrolló a comienzos de febrero, combinó denuncias por presiones oficiales y presuntas irregularidades administrativas con un ingreso que, según los propios organizadores, se realizó sin incidentes.
De acuerdo con el relato difundido por la agrupación, durante la mañana previa al avance de la columna hacia el Lago Soberanía, se presentó en el Refugio Los Laguitos personal de Protección Civil del municipio de El Bolsón, Guardia Ambiental, Policía de Río Negro y Guardia de Montaña. Según señalaron los marchantes, el objetivo fue notificar sobre la normativa ambiental vigente y remarcar los “comportamientos correctos” dentro del área protegida.
Desde la Columna Juana Azurduy cuestionaron el procedimiento y plantearon si este tipo de controles se realiza de manera habitual con todas las personas que ingresan al ANPRALE. Afirmaron además que, en ediciones anteriores, las propias autoridades reconocieron el cuidado ambiental de la marcha y recordaron recorridas conjuntas en las que se habrían detectado residuos y fogones ilegales atribuidos a la empresa Hidden Lake, del magnate británico Joe Lewis.
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Otro de los puntos señalados por la agrupación fue la exhibición de un mapa que consideraron adulterado, en el que se incluiría como área protegida la cabecera oeste y la totalidad del Lago Escondido, en contradicción —según denunciaron— con los límites establecidos por la Ley Provincial N.º 3267. Para los organizadores, este hecho constituye una advertencia implícita para desalentar futuras permanencias en la zona.
A raíz de esta situación, la legisladora provincial Magdalena Odarda presentó una denuncia contra la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro por presunta difusión de información incorrecta y por violar el artículo 73 de la Constitución provincial, que garantiza el libre acceso a riberas y espejos de agua de dominio público.
Sin embargo, en un segundo comunicado difundido por la propia Columna Juana Azurduy, los organizadores informaron que la novena marcha al Lago Escondido se desarrolló con normalidad y sin incidentes. El acceso se realizó desde el Refugio Los Laguitos, utilizando la servidumbre de paso de carácter público, y los participantes lograron llegar hasta el lago, permanecer en la playa y realizar actividades recreativas.
Según ese mismo parte, la jornada transcurrió en un clima de respeto y convivencia, e incluso pobladores presentes en el lugar entonaron el Himno Nacional Argentino junto a los visitantes. También se destacó que hubo colaboración para garantizar un ingreso y permanencia ordenados, favorecidos por buenas condiciones climáticas.
No obstante, el comunicado recogió cuestionamientos de vecinos y autoridades locales, quienes manifestaron preocupación por la reiteración de este tipo de convocatorias en un contexto de emergencia ambiental. Desde esos sectores se insistió en que la Justicia ya se expidió sobre el acceso y la servidumbre de paso, y se pidió responsabilidad y respeto por los fallos judiciales vigentes.
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