La temporada masculina Otoño–Invierno 2026 en Europa consolidó una serie de tendencias claras que funcionan como hoja de ruta para lo que llegará al invierno argentino. Más allá de los desfiles, el foco estuvo puesto en la construcción de un guardarropa funcional, duradero y coherente, donde los accesorios y los detalles cumplen un rol estructural dentro del look.
Uno de los ejes más visibles fue el regreso del accesorio como elemento protagonista. En contraposición a temporadas anteriores, donde la ropa concentraba todo el peso visual, el invierno 2026 pone el acento en piezas que complementan y definen el estilismo.
Entre los accesorios más destacados se encuentran los broches y prendedores masculinos, que pasaron de ser un recurso ocasional a formar parte central de la propuesta de varias casas. Dolce & Gabbana los incorporó en looks de sastrería clásica, mientras que Giorgio Armani y Prada optaron por versiones más sutiles, integradas a solapas y abrigos. Esta tendencia anticipa un invierno donde los detalles metálicos —dorados, plateados o envejecidos— volverán a aparecer en el vestir masculino argentino, especialmente en contextos formales o nocturnos.
Los sombreros y boinas también ocuparon un lugar relevante. Prada exploró distintas tipologías, desde boinas tradicionales hasta modelos plegables y funcionales, reforzando la idea de accesorios prácticos pero con diseño. Para el mercado local, esta tendencia se traduce en el regreso de gorros estructurados, boinas de lana y sombreros urbanos, pensados más como abrigo que como ornamento.
En materia de abrigo, la temporada dejó definiciones claras. La prenda clave del invierno europeo fue la campera larga y voluminosa, con hombros marcados y siluetas rectas. Zegna presentó versiones versátiles que pueden llevarse abiertas, cruzadas o con cierres no convencionales, mientras que firmas influenciadas por el espíritu olímpico apostaron por acolchados técnicos y parkas funcionales. En Argentina, esta tendencia se reflejará en tapados oversize, camperas puffer y capas externas pensadas para superposición.
El espíritu deportivo y outdoor atravesó buena parte de las colecciones, impulsado por la cercanía de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán–Cortina 2026. Dsquared2, Ralph Lauren y Emporio Armani incorporaron referencias al esquí y al montañismo: tejidos de punto grueso, forros polares, chalecos acolchados y botas técnicas. Esta influencia anticipa un invierno donde la indumentaria funcional se integrará al uso urbano cotidiano.
Otro punto clave fue la joyería masculina, que amplió su presencia más allá de relojes y anillos. Cadenas largas, mancuernillas visibles y piezas de inspiración vintage aparecieron en looks de noche y propuestas formales. No se trata de exceso, sino de piezas con valor simbólico, casi heredadas, que refuerzan la idea de permanencia que atraviesa toda la temporada.
En cuanto a materiales y texturas, Europa reforzó el uso de tejidos tradicionales combinados con innovaciones técnicas. Louis Vuitton incorporó materiales reflectantes y membranas de alto rendimiento en prendas de sastrería, marcando una tendencia que, adaptada, llegará al invierno argentino en forma de textiles más resistentes, impermeables y versátiles.
La paleta cromática acompañó este enfoque funcional. Predominaron los tonos negro, gris, marrón, café y camel, con escasa presencia de color. Estos tonos refuerzan la idea de guardarropa duradero y combinable, una característica clave para el consumo local.
Por último, la sostenibilidad dejó de presentarse como discurso y se integró a la estructura del diseño. Marcas como Zegna y Simon Cracker plantearon colecciones pensadas para sostenerse a lo largo del tiempo, priorizando calidad, reutilización y continuidad estética.
En síntesis, el invierno 2026 que anticipa Europa estará marcado por accesorios con función, abrigos protagonistas, joyería masculina, referencias deportivas y una estética sobria orientada a la durabilidad. Un escenario donde el detalle importa tanto como la prenda principal y donde el vestir vuelve a pensarse como inversión y construcción personal.










