El tenis celeste y blanco celebró el fin de semana tres títulos en el Challenger Tour, el segundo circuito en importancia del tenis profesional masculino, en el que Argentina es una de las «potencias» desde hace varias temporadas. Marco Trungelliti abrió un domingo de alegrías con su coronación en el torneo de Kigali, Ruanda, gracias a una victoria por 4-6, 6-0 y 6-3 ante el italiano Marco Cecchinato. Mariano Navone extendió la fiesta al superar por 7-5 y 6-4 al también italiano Mattia Bellucci en el duelo por el título de la cita de Punta Cana, México. Y Genaro Olivieri firmó el triplete al vencer por un doble 6-4 al portugués Henrique Rocha para gritar campeón en Santiago de Chile.
Los tres festejos se tradujeron en buenos saltos en el ranking para los ganadores. Trunge, que sumó su séptima corona en este nivel, pasó del 132° al 116° y quedó a solo cuatro de su mejor ubicación histórica. Con su primer título en canchas duras -y también el séptimo en un Challenger-, Navone trepó 18 escalones, ahora está 61° y es el cuarto representante nacional mejor ubicado, detrás de Francisco Cerúndolo (19°), Tomás Etcheverry (32°) y Sebastián Báez (52°). Y Olivieri, que levantó su tercer trofeo, subió 34 puestos para quedar 192° y regresar al top 200 después de un año y nueve meses.
Pero además, las tres festejos dejaron a Argentina como uno de los dos países más ganadores de la temporada en ese circuito, si de singles se habla. Con seis coronas, el tenis nacional comparte lo más alto de la tabla con Franci. Estados Unidos suma cuatro individuales y manda con 11 si se cuentan también las de dobles, disciplina en la que los albicelestes ganaron cuatro y los franceses dos.
«Fue un partido increíble. Fue muy exigente. Me encantó Ruanda y espero ver más torneos de tenis en África«, comentó Trungelliti, que a los 36 años volvió a demostrar que «lo viejo funciona», como se leía en esa remera de El Eternauta con la que se mostró en el arranque del año en Australia.
El santiagueño había arrancado el 2026 complicado, sin poder superar la qualy en el primer Grand Slam del calendario, y recién la semana pasada, en otro challenger jugado también en Kigali, pudo hilvanar dos triunfos en un cuadro principal de cualquier nivel. El título del domingo será un empujón grande para intentar encaminar su temporada. Y lo mismo podría decirse de las victorias de Navone y Olivieri.
El de 9 de Julio, de 25 años, apenas había ganado dos partidos en esta campaña antes de llegar a Punta Cana. «¡¡¡Campeón!!! ¡Vamos carajo! Que linda semana. Muy feliz de haber logrado mi primer título en cancha dura», celebró el bonaerense en una publicación en su cuenta de Instagram.
Olivieri acumulaba este año cuatro derrotas en segundas rondas y una en el debut, todas en Challenger (no superó además las qualys en Melbourne y Buenos Aires). «Estoy muy contento. Fue una semana muy dura, con partidos largos y muy sufridos, pero creo que jugué bien. En los momentos importantes pude subir el nivel y salir adelante. La clave fue mantener la calma», comentó el nacido en Bragado hace 27 años, que había conquistado su último título en este nivel en agosto de 2023.
Los trofeos de ese trío se sumaron a los que habían conseguido en febrero Camilo Ugo Carabelli en Rosario y Guido Justo y Facundo Díaz Acosta en dos certámenes consecutivos en Tigre, para llevar la cuenta argentina a seis y firmar un gran arranque de año, que invita a ilusionarse con repetir las ricas cosechas de años anteriores.
Es que desde 2021, Argentina no se baja del podio de países con más títulos de singles en el circuito menor de la ATP. En esa temporada, fue el más ganador con 20, superando a Estados Unidos (19) y Francia (11).
Al año siguiente levantó la vara: sumó un récord propio de 23, mejor que el tenis galo (22) y el italiano (16). Francia lo superó en 2023, en el que festejó 27 veces y lo relegó al segundo lugar con 21. Lo mismo ocurrió en 2024, cuando los jugadores albicelestes conquistaron 22 y los franceses 24. Y el año pasado, los argentinos levantaron 16 trofeos para quedar terceros detrás de Estados Unidos (23) y Francia (19).
¿Por qué es positivo ese gran arranque de año de los argentinos en el Challenger Tour? Porque ese circuito es la plataforma más importante que tienen los jugadores para empezar a construir su ascenso -o su regreso- a la elite. Las consagraciones y las buenas actuaciones impactan en el ranking y el ascenso en la clasificación genera cada vez más oportunidades para ir ganando espacios a nivel ATP. Y los argentinos, como viene ocurriendo desde hace un tiempo, le siguen sacando provecho.










