Dicen que la cuestión no es llegar sino mantenerse y a la selección de fútbol de Marruecos le toca lidiar con eso en esta Copa Africana de Naciones 2025 que lo tiene como anfitrión, y en la que logró clasificarse a las semifinales tras vencer a Camerún por 2-0 en Rabat. Gana pero no brilla y necesita coronar este momento con el trofeo de campeón.
Es que después de hacer historia con su inesperado cuarto puesto en Qatar 2022, récord para cualquier combinado de ese continente, el equipo del entrenador Walid Regragui se convirtió en el favorito natural del certamen en un contexto de furor absoluto, que lo tendrá además como sede del Mundial 2030 que organizará junto a España y Portugal.
Pero claro, en la cancha no hay chapa que valga y los Leones del Atlas no venían teniendo un gran torneo. En la fase de grupos fueron silbados tras el empate contra Malí (cuando cortaron su racha récord a nivel selecciones de 19 victorias seguidas), y en octavos necesitaron de una ayudita arbitral para pasar a Tanzania, de lo más débil en el planeta: ganaban 1-0 y el árbitro omitió un penal revisable en el último minuto.
En medio de ese clima de expectativa y presión, Marruecos salió a jugar contra Camerún pero también contra la ansiedad de los 70 mil espectadores que llenaron el estadio Moulay Abdellah y la ilusión de los 40 millones de marroquíes que quieren festejar su segundo título tras 50 años de sequía. Y allí el que se hizo gigante fue el más pequeño de la cancha.
🇲🇦 Brahim Diaz qui ouvre le score pour le Maroc après un corner d’Achraf Hakimi et une tête d’Ayoub El Kaabi !!
C’est son 5ème but en 5 matchs ! pic.twitter.com/JK5GIBVt7T— beIN SPORTS (@beinsports_FR) January 9, 2026
Brahim Díaz, el malagueño de 1,70 metros que juega en el Real Madrid, volvió a demostrar que está en estado de gracia: abrió el marcador en el minuto 26, marcando su quinto gol consecutivo en los cinco partidos que lleva su equipo. Ya era lo mejorcito con sus gambetas y sus toques cuando aprovechó un desvío de cabeza en un córner y la empujó sutilmente para desatar la alegría de su pueblo. Fue el único remate al arco en todo el primer tiempo.
El otro rival de Marruecos fue la polémica que se generó alrededor de la terna arbitral, recién confirmada la noche anterior al partido. El mauritano Dahane Beida hizo lo que pudo con los 22 futbolistas protestando absolutamente todo, con un nivel de histeria de esos que se suelen ver en los partidos del fútbol argentino. Esa vista gorda provocó que los jugadores fueran más al límite todavía, con codazos y planchitas que el VAR no contempló. Se luchó mucho y se jugó poco, y el local aceptó esa propuesta porque el 1-0 lo metía en semifinales.
Camerún, un equipo en reconstrucción tras el fracaso que significó no clasificar al Mundial 2026, estuvo muy a la altura. Se refugió hasta el gol de Brahim y luego peleó con el corazón cada pelota, haciendo caso al mandato de su flamante entrenador, David Pagou, el hijo de un coronel del ejército que pregona la disciplina y la humildad en un plantel que hasta hace poco estaba sumido en el caos por sus problemas de conducta. Pero le falta talento: Christian Kofane, delantero del Bayer Leverkusen, no logró imponerse.
Copa Africana de Naciones 2025
Marruecos sí tiene futbolistas para hacer diferencia. El otro nombre propio, detrás de Díaz, es Achraf Hakimi, capitán y símbolo de esta generación que quiere seguir haciendo historia. De la pierna derecha del lateral del PSG salió el tiro de esquina que cabeceó Abde Ezzalzouli y de milagro no fue gol. Un ratito después llegó al fondo y sacó un centro precioso que Ayoub El Kaabi casi mete de carambola.
Tenía que liquidarlo el local y el alivio llegó recién después de la jugada más clara de Camerún, un testazo de Georges-Kevin N’Koudou que le paró el corazón al arquero Bono y a todos.
Iban 29 minutos de la segunda mitad cuando Ismael Saibari, del PSV, frenó con calidad un centro en el segundo palo y sacudió sin miramientos, señalando un gol que estira unos días más la fiesta en Rabat, Casablanca y cada rincón del país. Es su vuelta a las semfinales tras 22 años, a la espera de rival: saldrá del ganador del partido de mañana sábado entre Nigeria y Argelia, rival de Argentina en el debut del Mundial.
En el otro duelo de cuartos de final, Senegal le ganó 1-0 a Malí, y avanzó en una llave que tiene también a Egipto y Costa de Marfil. La Copa Africana de Naciones entra en su semana más caliente, la última hasta la gran final del domingo 18, y Marruecos se aseguró vivirla. No es poco.










