Con una tranquilidad inquebrantable, el nigeriano Ikechukwu Ndubuisi (49) intentó ingresar al país en un vuelo que venía desde Etiopía con escala en Brasil. Además tenía nacionalidad argentina, una camiseta de River escondida bajo la campera y un alerta plateada de Interpol sobre su cabeza por estafas y asociación ilícita: la Justicia lo buscaba por formar parte de una red global con sede en África.
Ndubuisi, capturado la semana pasada por Policía Federal cuando ingresaba al país, fue el primer caso de alerta plateada detenido a nivel global, se trata de un nuevo tipo de notificación que está testeando Interpol para rastrear bienes adquiridos a través del lavado de activos.
Ndubuisi realizaba los trámites migratorios correspondientes a su arribo al país, tras un vuelo de la empresa Ethiopian Airlines procedente de Brasil. El procedimiento fue resultado de un trabajo coordinado entre la División Prevención Delictiva Internacional de Interpol, la Dirección Nacional de Migraciones y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), bajo la supervisión del Ministerio de Seguridad de la Nación.
Según informaron fuentes policiales, la investigación fue llevada adelante por la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones de la Policía Federal Argentina, en coordinación con Interpol Brasilia, luego de detectar que el fugitivo tenía previsto viajar a Buenos Aires.
Ndubuisi está señalado como integrante de una organización criminal transnacional dedicada a cometer estafas y defraudaciones a través de aplicaciones como Tinder o Facebook. Era buscado en el marco de la “Operación Jackal 2.0”, una campaña de Interpol desde 2022 para voltear bandas de África Occidental involucradas en fraudes financieros online, estafas transnacionales y lavado de dinero.
Tras su detención, Ndubuisi quedó a disposición del juez en lo criminal y correccional Manuel de Campos, que lleva adelante la causa.
El año pasado, una pata de la operación Jackal condujo al desmantelamiento de una red delictiva transnacional dirigida por nigerianos que se encontraban en Argentina. Fue el cierre de una investigación de cinco años, donde la Policía Federal incautó 1,2 millones de dólares en “superbilletes”, que son billetes falsos de altísima calidad. En aquella ocasión se detuvieron 72 sospechosos.
La red utilizaba “mulas bancarias” para abrir cuentas en bancos de todo el mundo y está siendo investigada actualmente en más de 40 países por actividades conexas de blanqueo de capitales.
Las bandas de África que se dedican a realizar estafas virtuales son uno de los problemas más grandes del delito trasnacional. La semana pasada, Interpol detuvo a más de 260 personas en 14 países africanos, acusados de formar parte de una red que recaudó 2,8 millones de dólares.
El grupo, que cayó en el marco de la operación Contender 3.0, contaba con más de 1200 dispositivos móviles, con los que lograron estafar a 1463 víctimas según datos de Interpol
Estos grupos operan a través de distintos tipos de engaños que se hacen en redes sociales, donde simulan interés en una víctima para ganarse su confianza y luego reclamarle dinero. Son estafas de inversión, de promesas de herencias o también de vínculos amorosos. También de extorsiones vinculadas a contenido íntimo, que las víctimas pueden haber entregado creyendo que estaban generando un vínculo con los delincuentes.










