Fue un toque, una distracción, un hecho menor de esos que pasan en cualquier esquina. Pudo haber terminado ahí, pero no. Siguió y se fue agrandando como una bola de nieve hasta que terminó mal para todos. Un conductor que no para, un reclamo, una discusión en movimiento y un volantazo para atropellar como reacción ante la incapacidad de resolver un problema de manera civilizada. Después, la fuga y la detención.
Esa fue la secuencia, propia de la película Relatos Salvajes, que ocurrió en las calles de San Miguel. Terminó con un conductor buscado después de las denuncias de los vecinos y un operativo policial.
Todo comenzó en la esquina de avenida León Gallardo y Madre Camila Rolón, en Muñiz, cuando un repartidor estaba detenido en el semáforo y fue tocado de atrás por una Renault Duster blanca.
En la imagen de la cámara de seguridad municipal se ve que el motociclista le dice algo al conductor de la Duster y cuando el semáforo se pone en verde, avanza y se detiene en un costado, como para hablar y resolver el asunto.
Pero el automovilista continúa su marcha y, más adelante, el repartidor lo sigue, se le pone a la par del lado de la ventanilla delantera izquierda e insiste en reclamarle por la situación anterior.
Es en ese momento que se da la reacción violenta. El conductor de la Duster pega un volantazo hacia la izquierda y embiste al motociclista, que sale disparado hacia el carril contrario. La rápida reacción de los conductores de los vehículos que venían de frente logró que el episodio no terminara de manera trágica.
El motociclista quedó tendido en el piso y algunos testigos del incidente pararon para asistirlo. El conductor de la Duster aceleró y escapó del lugar.
Hubo cinco llamados de vecinos al programa Ojos en Alerta que advirtieron lo ocurrido y la Policía Municipal comenzó a rastrear al conductor que atropelló al repartidor por las cámaras del Centro de Operaciones Municipal (COM). Una ambulancia fue hasta el lugar del hecho para asistir a la víctima.
Minutos después, el agresor fue detenido en Italia y Peluffo. La víctima fue trasladada al Hospital Larcade, presentando politraumatismos. El agresor fue llevado a la Comisaría 1era de San Miguel, donde quedó aprehendido; sin embargo, al poco tiempo fue liberado por la Justicia.










