El mundo futbolístico estaba expectante de lo que harían los jugadores de Estudiantes en la previa de los octavos de final con Rosario Central. La dirigencia del club liberó al plantel para tomar la decisión más conveniente. La duda era si había alguna sorpresa. Y la hubo. Todos los jugadores pinchas se dieron vuelta con las manos hacia atrás cuando aparecieron los futbolistas de Central. Los únicos que quedaron de frente fueron los chicos acompañantes. Un símbolo de resistencia, como pidió el presidente Juan Sebastián Verón a la mañana temprano.
SÍ SEÑORES EMOCIONA
LOS JUGADORES DE ESTUDIANTES HICIERON EL PASILLO DE ESPALDAS CONTRA ROSARIO CENTRAL pic.twitter.com/tFimn5QreW
— Toto (@palertermo) November 23, 2025
El viernes 21, un comunicado de la Liga Profesional de Fútbol, que es como una extensión de la AFA, anunció que los jugadores de Estudiantes, “como se viene realizando en las competiciones organizadas por la LPF”, deberán realizar el famoso pasillo en conjunto con los niños escoltas correspondientes. Y la duda comenzó a circular hasta que finalmente, unas horas antes del partido,se informó que los jugadores finalmente lo harán.
A los hinchas y a los jugadores canallas poco les importó la decisión de Estudiantes. Inmediatamente, desde los cuatro costados, comenzaron a cantar «el que no salta es un inglés», en clara referencia al presidente pincha, estigmatizado desde hace años con este tema. Después, Angel Di María alzó el trofeo, todos los jugadores pasaron en la foto típica previa a cada comienzo de encuentro, y le ofrendaron a la gente la copa ganada en los escritorios de las oficinas de Puerto Madero.
Lo más curioso es que hace diez años, en agosto de 2015, los jugadores de Estudiantes le hicieron pasillo a los de River, flamantes campeones de la Copa Libertadores de América. Un gesto que hacía años no tenía ningún equipo. Ahora, en una actitud histórica, volvieron a hacer el pasillo pero con el gesto de reprobación a lo decidido por las autoridades de la AFA.










