El lunes comenzó con un dolor de cabeza para Gustavo Quinteros por el faltazo de Javier Ruiz, en conflicto con la dirigencia por cuestiones contractuales, pero terminó con la primera sonrisa del mercado de pases. Es que sobre el cierre de la tarde, Independiente llegó a un principio de acuerdo verbal con Ignacio Malcorra, quien viene de quedar libre de Rosario Central. Y si lo hablado se traduce sin problemas en los papeles, el volante de 38 años se transformará en nuevo jugador del Diablo.
Las charlas existen desde antes de Navidad. Malcorra ya sabía que no seguiría en el Canalla y comenzó a abrir el juego hacia otros horizontes. Independiente se interesó en él porque su entrenador dio el visto bueno. «Me interesa, lo quiero», levantó el pulgar Quinteros, que sabe que la dirigencia del Rojo no hará grandes inversiones en este libro de pases mientras no concrete alguna venta contundente.
Por eso, esta posibilidad de traer al zurdo de fina pegada encajó a la perfección porque considera que le dará un plus de calidad al equipo, que en ese puesto ya cuenta con Luciano Cabral y con Lautaro Millán. Será una linda competencia de piernas habilidosas.
Hubo que limar diferencias porque al principio las partes estaban lejos desde los números. En Avellaneda pusieron sobre la mesa un contrato con objetivos a cumplir (cantidad de partidos, goles, títulos). Hubo humo blanco este lunes y verbalmente quedó todo bien. Ahora, los abogados intercambiarán los documentos y este miércoles podría darse la firma, que será por una temporada, para luego sumarse a la pretemporada.
Malcorra viene activo: jugó 31 partidos en 2025, con 7 goles y 6 asistencias en Central, que terminó en el primer puesto de la tabla anual. Sus 38 años parecen no pesarle y se muestra con buen ritmo para llegar y jugar, tal como quiere Quinteros, que está a una sola firma de tener a su primera cara nueva en Independiente.










