El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, viajó este jueves por sorpresa a Washington para reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El encuentro no figuraba en la agenda pública del regidor. Tampoco estaba en el plan que la Casa Blanca envía la noche anterior para detallar los planes del presidente. Al término, Mamdani publicó un post en X en el que definió el encuentro como “productivo”. Añadía: “Estoy deseando construir más casas en Nueva York”.
La reunión estaba programada para las 13:00, y el tema era la crisis de la vivienda, especialmente la que sufre Nueva York. El socialista Mamdani hizo historia en noviembre pasado como el primer musulmán en convertirse en alcalde de esa ciudad con un programa populista en lo económico que incluía la congelación de la subida de los alquileres de los pisos de renta controlada, unos 2,5 millones en la ciudad, así como guarderías hasta los cinco años y autobuses gratis.
El alcalde acompañó el tuit de una foto en el Despacho Oval, en la que se le ve a él de pie, y a Trump, sentado. Sostiene dos portadas de periódico. Una de ellas es real: la mítica primera plana del diario Daily News con uno de los titulares más famosos de la historia de la prensa estadounidense, por su eficacia y su concisión. Dice: “Ford a la ciudad. Cáete muerta”. Ford es el presidente Gerald Ford (1974-1977), que rehusó acudir al rescate de Nueva York cuando la urbe estaba al borde de la bancarrota.
La otra portada es ficticia. También lleva la mancheta del Daily News, que hace tiempo que no se imprime. Esta dice: “Trump a la ciudad: construyamos”. No estuvo inmediatamente claro si la imagen publicada por el alcalde era un montaje.
Era la segunda vez que Mamdani y Trump se veían las caras en la Casa Blanca. La primera fue el 21 de noviembre, tres semanas después del contundente triunfo del demócrata en las elecciones municipales. Entonces, la sorpresa fue la sintonía que exhibieron, tras meses de ataques cruzados entre ambos, durante los que Trump insistió en llamar “comunista” a Mamdani, que, a su vez, lo desafió en el discurso de su victoria.
Victoria electoral
“Donald Trump, sé que me está viendo. Solo tengo tres palabras para usted: ¡suba el volumen [del televisor]!”, clamó Mamdani aquella noche triunfal. “Nueva York seguirá siendo una ciudad de inmigrantes, construida por inmigrantes e impulsada por inmigrantes. Y, a partir de esta noche, liderada por un inmigrante”, continuó el joven político, nacido en Kampala (Uganda). “Para llegar a cualquiera de nosotros tendrá que pasar por encima de todos nosotros”
“Cuanto mejor le vaya, más feliz seré yo”, dijo en el Despacho Oval, al término del primer encuentro entre ambos, Trump, que lo trató ante la prensa con una cortesía inusual en él a un rival político. “Estoy convencido de que hará un buen trabajo en Nueva York. Creo que va a sorprender a muchos conservadores”.
Este martes, Trump se refirió a Mamdani durante su discurso sobre el estado de la Unión ante el Congreso. Lo describió como una “buena persona”, embarcada, eso sí, en “malas políticas”. También criticó su gestión de la reciente tormenta —“histórica”, según las autoridades— que ha asolado Nueva York a principios de esta semana.
Tampoco perdió la oportunidad de llamarlo “comunista”. “El nuevo alcalde comunista de Nueva York, en realidad, me parece una buena persona”, dijo. “Hablo mucho con él. Malas políticas, pero buena persona”.
La sintonía entre ambos es uno de los fenómenos más extraños de la política estadounidense reciente. Pero aparentemente resiste, como volvió a quedar probado este jueves en la Casa Blanca.










