El Real Madrid comenzó sufriendo de lo lindo en el Etihad Stadium de Manchester, feudo que visita por quinta temporada consecutiva. La misión era clara: hacer bueno el 3-0 de la ida, triplete antológico de Fede Valverde, y avanzar a los cuartos de final de la Liga de Campeones. Para ello, Arbeloa dejó en el banquillo a Kylian Mbappé, ausente por lesión en el encuentro del Santiago Bernabéu. Guardiola, por su parte, realizó cuatro cambios respecto al once de la semana pasada. Con la modificación, el City sometió al Madrid en los primeros minutos del encuentro, pero todo se truncó en el minuto 19, cuando Bernardo Silva detuvo con el brazo un disparo de Vinicius que iba a portería. Tras varios minutos de revisión, el árbitro señaló penalti para los blancos, hoy de negro, y expulsó al portugués del City. Vinicius convirtió la oportunidad, esta vez sí, y el Madrid, 0-1 arriba, tomó cuatro goles de ventaja en la eliminatoria. Recortó distancia Haaland, que empató el partido al borde del descanso (1-1) y dio esperanza a la afición citizen.









