Hay pretemporadas y pretemporadas. Algunas que son más físicas, otras que son más técnicas. Pero difícilmente haya una cargada emocionalmente como la que está viviendo, por segundo año consecutivo, Mayra Barbieri. La jugadora de hockey de Boca oficia como bombera voluntaria y mientras sus compañeras se preparan en Casa Amarilla, ella transita sus días en Chubut, combatiendo los incendios de la Patagonia.
La triste situación que se vive en el Sur del país tiene a la población en vilo. Desde comienzos de enero, extensas áreas andinas al norte de la Patagonia y al centro-sur de Chile quedaron afectadas por el fuego. Se estima que el fuego afectó a más de 45.000 hectáreas de bosques nativos y que al menos 3.000 personas debieron evacuar sus viviendas.
Los bomberos se encuentran realizando un trabajo incansable para resguardar a la población y contener el avance de las llamas. Y entre ellos se encuentra Mayra, que está transitando una pretemporada particular, asistiendo a quienes más lo necesitan, en una labor que enorgullece a todo Boca.
«Lamentablemente es algo corriente, que todos los años se prende fuego intencionalmente las montañas, las cordilleras, y termina el incendio bajando hacia el pueblo. Tristemente estamos acostumbrados a que todos los veranos pase lo mismo», lamentó Barbieri, en una entrevista con El Canal de Boca.
La oriunda de Chubut comentó que forma parte del Cuartel de Bomberos Voluntarios de Lago Puelo y que actualmente se encuentra prestando colaboración en las localidades de Epuyén y Cholila.
«Nos organizamos por grupos para la localidad que necesita colaboración. El trabajo que realizamos depende de las necesidades del momento y de como se desata el incendio. Puede que vayamos a combatir directamente el frente del fuego; puede que tengamos que hacer fajas, que son líneas de defensa donde se limpia la tierra para que no haya vegetación para quemar; o puede que tengamos que resguardar alguna casa», detalló.
«Es como que hay un sistema organizado alrededor de los incendios porque lamentablemente es algo que sucede todas las temporadas de verano. No solo los que trabajamos para los sistemas de combates de fuego, sino también la población», comentó la deportista
Por último, Barbieri contó que la vocación por ejercer la actividad fue heredada de sus padres, ambos bomberos del cuartel al que actualmente pertenece.
«Mi mamá fue una de las primeras mujeres voluntarias del cuartel de Chubut y mi papá es parte de la comisión directiva, entonces me crié un poco en el cuartel. Un día dije ‘me gustaría, quiero probar’, y la verdad que me encantó», contó la jugadora el origen de su pasión por la notable profesión.










