La crisis deportiva que atraviesa River, con 12 derrotas en los últimos veinte partidos y la renuncia de Marcelo Gallardo, genera todo tipo de reacciones. Están los que criticaban al DT y los que dirigen su bronca contra los jugadores. Pero también están los que hablan de la estatua del Muñeco. Sí, la estatua. Para no hacerla larga ni enroscarse con eufemismos, la tildan de mufa.
La obra fue creada por la artista plástica Mercedes Savall, fanática del Millonario. Ella la pensó, la impulsó y le dio vida con sus propias manos, dejando tiempo, salud y hasta dinero en el proceso, y finalmente fue inaugurada el 27 de mayo de 2023, cuando a River lo dirigía Martín Demichelis y se encaminaba a ganar con comodidad su última liga. En el acto estuvo el propio Gallardo y en ese momento la escultura de Mercedes sorprendió por un detalle: el tamaño de la entrepierna. Algunos se lo tomaron a risa, como cargada futbolera; otros se escandalizaron y plantearon una polémica. En los hechos, no pasó desapercibida. Eso es el arte. Pero nadie cuestionó su creación.
A casi tres años de aquella tarde de otoño sobre avenida Figueroa Alcorta, la discusión es otra. Porque se fue Demichelis (o lo fueron) y el regreso de Gallardo al banco de suplentes fue una desilusión monumental. Por eso, en el frenesí de la frustración, algunos eligieron apuntar su bronca contra la estatua del Muñeco, que sigue ahí paradita junto al estadio, detrás de un blíndex, aunque que ya no brille como antes.
«Cuando me enteré que se iba al principio me sentí súper mal y me dolió muchísimo que se vaya así», le cuenta Mercedes a Clarín, en la única nota que brindó en estos días riverplatenses donde todo gira alrededor de Gallardo. «Me pasaron muchas cosas por la cabeza y empaticé mucho con él y con su familia por la presión impresionante que es estar en su lugar. Me llegó al corazón su sinceridad y aprendí una nueva lección: la grandeza que demostró hasta dando un paso al costado sabiendo que con más tiempo podría haber logrado más», comenta Savall, con la sensibilidad propia de los artistas.
Para ella, Gallardo «priorizó su salud mental y su familia». Y refuerza el espíritu de su creación, dedicada al DT y al triunfo contra Boca en Madrid: «Me siento orgullosa más que nunca de haber hecho su estatua con el bronce donado por sus hinchas».
«La estatua va a seguir recordándole a la gente que gracias a Gallardo conocimos la gloria y que no es fácil llegar a ella», insistió Mercedes, quien se animó a contar lo primero que sintió cuando vio a su DT admirado en el video donde anunció su renuncia. «Imaginate, lloré, claro. No lo podía creer, pensé que seguía. Habló con el corazón, no quedan dudas. Me fui a dormir muy triste y enojada. Tantas palabras, tanto ruido, tanta gente opinando. Me dolió mucho pero lo comprendo y lo sigo admirando. Me desperté pensando en él, hizo bien», agrega.
La primera pregunta que surge es saber si hicieron bien en hacerle una estatua a Gallardo cuando era tan joven y su vuelta era factible. «Son puntos de vista, fue tan épico ese momento en el Bernabéu que no quedaban dudas de que había que hacerla», responde ella, y suma un dato: «El día que se fue, en octubre de 2022, yo acababa de instalarla en el club, y la inauguración fue recién en mayo. No sabíamos que se iba a ir, se dio así. A veces pasan cosas especiales que no tienen explicación, tampoco imaginábamos que volvería y menos tan rápidamente».
Video
Gallardo se va de River
El amor incondicional de Mercedes por MG es el mismo que sienten los hinchas, incluso los que en estos últimos meses se resignaron a pensar que River necesitaba un cambio de DT. Sin embargo, ella evita opinar sobre el día a día del club: «No soy la que tiene que hablar de eso, no soy entrenadora ni periodista ni futbolista de River, ni estoy en la politica del club. Soy la escultora de las estatuas de Gallardo y Angelito». Claro, antes de la del Muñeco hizo la de Labruna, otro prócer.
Mercedes evita la coyuntura deportiva pero sí hace foco y defiende a su obra. «Marcó mi vida para siempre. Mi conexión fue totalmente real y mágica con River y me unirá para siempre este amor. Fue un desafío enorme y un compromiso fisico mental y espiritual muy fuerte. Tambien hubo sufrimiento y difiicultades, aprendí mucho del mundo del fútbol. Espiritualmente sigo unida a Gallardo», afirma.
«Si hoy lo cruzara a Marcelo le diría: ‘Gracias, hiciste historia grande en River, te admiro, te sigo siempre y te deseo lo mejor, ¡a recorrer el mundo, Napoleón!’», cuenta Mercedes.
La estatua de Gallardo, la entrepierna y la pregunta que responde su escultora: ¿es mufa?
Sobre la discusión alrededor de la entrepierna, la escultora tiene su propia mirada: «Recuerda al Toro de Wall Street, fue una de las inspiraciones», responde. La artista hace referencia a uno de los imonumentos más icónicos de Nueva York, ubicado en el corazón financiero de Manhattan. Allá, los turistas se sacan selfies y la tocan; acá generó un exagerado revuelo. «Se dijo de todo. Las personas luego de verla en persona se dan cuenta de que la prensa exageró un poco, pero así es el fútbol. River y Boca generan mucha pasión y el 9 de diciembre es inolvidable», observa Mercedes haciendo referencia a la fecha de la final en Madrid, la escena captada por un fotógrafo de Clarín, Marcelo Carroll, que ella utilizó como modelo para eternizar a Gallardo.
Mercedes Savall, la escultora de River detrás de la estatua de Gallardo y de Ángel Labruna.Con el Muñeco sólo habló una vez. «Nos dijimos cada uno a lo suyo», dice Mercedes con timidez, preservando ese encuentro para la intimidad. Y reconoce que la sorprendió su vuelta: «Fue algo inesperado». En noviembre, tras la derrota en el Superclásico, seguía confiando en el técnico que se hizo bronce podía dar vuelta la historia. «Aún falta historia por hacer pero acá no se pone en juego su estatua, con su copa del 9 del 12, eso fue épico», decía. Esa ilusión ya se apagó.
De lo que sí habla Mercedes es de un tema que explota en las redes sociales cada vez que pierde River: ¿Es mufa la estatua?
Mercedes Savall agasajada por un utilero de River durante la creación de la estatua de Gallardo.«Me parece que a veces algunos buscando culpables se ponen muy creativos», responde Mercedes, y luego desarrolla su idea: «Es un poco irracional buscar en la estatua el origen de los problema cuando hay que entender que esto es una rueda… A veces estás arriba y lo tenés que aprovechar, y después cuando estás abajo es momento de tomar impulso para volver a subir. Cuando estás abajo, no te quedes mucho tiempo, asumilo. Hay que sufrirlo pero salir rápidamente para volver a empezar. Si te ves rodeado de los seres adecuados lo vas a hacer más rápido porque te ayudan espiritualmente y vamos todos por lo mismo».
Para ella, River no debe mirar la estatua con reproches sino para recordar el pico máximo de la gloria del club: «Echarle la culpa a la estatua es un facilisimo, no soluciona este momento futbolístico. ¿Qué tiene que ver la alegría eterna del 9 del 12 con un mal presente? No hay que desconectar con la estatua», le sugiere al pueblo riverplatense.
Una de las voces de River más críticas con la estatua fue Jorge Rial. El periodista suele tildar de mufa a la creación de Mercedes y llegó a plantear que «había que tirarla abajo».
Rial es hincha fanático de River pero no duda en cuestionar a la estatua que le dedicaron a Gallardo.«Lamenté mucho los dichos de Rial, le pega a la estatua cada vez que puede, no sé qué busca en realidad», responde Mercedes. «Creo que hay algo de política ahí atras. Toda estatua es política pero detecto en el cierto ensañamiento y abuso de poder porque se esta metiendo con todo su aparato contra mis obras y mi carrera, y eso duele. Lo dejé de escuchar y mis padres también ya que son los que más sufren esto. Yo estoy lejos de ese ambiente por mi salud mental», reconoce.
A modo de cierre, argumenta: «La estatua representa el 9 de diciembre de 2018, hecho coronado como la Gloria Eterna. Es esa era de Gallardo la que refleja y no se puede borrar de la memoria de la gente. Es el trabajo de todos esos años lo que llevaron a Gallardo a ganar esa copa eterna».
Mercedes prepara para fin de año una exposición con sus dibujos, pinturas y esculturas, mientras despunta su nuevo gusto por la práctica del fútbol y mantiene un nuevo sueño: hacer una estatua de Diego Maradona. «Es como un carbón prendido que tengo en el pecho… Me duele tanto que no esté más, no puedo procesar el final tan triste que tuvo. Tengo una idea para darle mi propio toque a la estatua pero no la digo en Clarín porque se enteran todos, lo que sí te digo es que la haría de 10 metros de alto, cuando se dé les doy la primicia».










