A finales de los años sesenta, Aníbal Troilo, legendario bandoneonista argentino, recitaba en el tango Nocturno de mi barrio: “Alguien dijo una vez que yo me fui de mi barrio. ¿Cuándo? ¿Pero cuándo? ¡Si siempre estoy llegando!”. Esos versos bien podrían caberle hoy a Lionel Messi, una leyenda en vida que no termina de irse de la selección argentina, pese al paso de los años —cumplirá 39 en junio—, las metas consideradas definitivas y un cierre de ciclo que transita como quien siempre está “llegando”. Este martes, Messi se despidió de los hinchas argentinos en La Bombonera, arropado por las glorias del campeonato obtenido en Qatar y un estadio desbordante en el que fue el último partido de la Albiceleste antes del Mundial que se disputará en junio en México, Estados Unidos y Canadá. Fue con un partido ante Zambia, que terminó 5-0 para los argentinos, con un gol de Messi.
El partido fue todo para Argentina de principio a fin, ante un equipo débil que no impidió, sin embargo, a los de Lionel Scaloni mostrar la solidez de los buenos tiempos, con un juego armónico, cerrado y por momentos hasta divertido. Justo lo que necesitaba Messi para llegar de buen ánimo a la Copa del Mundo tras un amistoso contra Mauritania, el viernes pasado, que dejó muchas dudas.
El partido comenzó con una presión asfixiante de elenco local, que en la primera llegada a fondo consiguió el primer gol tras doce pases y un centro de Messi que dejó pasar Thiago Almada para la definición de Julián Álvarez ante Willard Mwanza. Tres minutos antes del entretiempo, Messi recibió en el área tras una pared con Alexis Mac Allister y definió cruzado.
En el minuto 49, un pase largo de Messi para Almada terminó con una infracción de Albert Kangwanda, que el árbitro venezolano Alexis Herrera evaluó como penal. Messi cedió el disparo a Nicolás Otamendi, que esta noche se despidió definitivamente de la selección argentina. “Fue una despedida acá en la Argentina. Me voy con la sensación de que siempre di todo para representar al país”, dijo el defensor al término del encuentro.
El cuarto gol del local fue tras una combinación de Valentín Barco con Thiago Almada, cuyo centro atrás terminó con Dominic Chanda convirtiendo en contra. Nicolás González, de taco, permitió finalmente a Barco convertir por primera vez con el seleccionado campeón. Messi se fue del campo con la frente en alto, ovacionado por el público. Tras este amistoso, Argentina concentrará a finales de mayo para otros dos partidos antes de su debut en el Grupo J del Mundial, que compartirá con Argelia, Austria y Jordania.










