15/03/2026 06:08hs.
Lo dice el dicho. No hay dos sin tres. Aunque, vale decirlo, la tercera se hizo desear. Franco Colapinto, en Shanghái, volvió a sumar puntos en la Fórmula 1. Fue uno y se celebra aunque pudieron ser dos si conseguía sobre el final superar al español Carlos Sainz. La carrera fue loca. Al punto que, durante el comienzo del GP China, el piloto argentino llegó a manejar en zona de podio, en un segundo puesto que duró lo que tenía que durar.
Lo cierto fue Colapinto volvió a quedarse con un gran souvenir después de algo más de un año y medio. Consiguió en Asia su sexto punto, su primero en Alpine. Los otros cinco sucedieron durante 2024 cuando piloteaba el Williams. En septiembre de aquel año, fue 8° en Bakú y se quedó con cuatro unidades en el GP Azerbaiyán. En octubre, también del 2024, fué décimo -como en Oriente- y se trajo de Austin un punto del GP de Estados Unidos. Le volvió a tocar. Caricia al volante…
Franco aprovechó la sorpresiva ausencia de los dos Mc Laren para ganar lugar extra en el arranque. (video Fox Sports)
El francés se llevó puesto a Franco después del paso por boxes del argentino. (video Fórmula 1)
¿Cómo fue lo de Bakú?
Hubo goles en el último minuto que se gritaron menos que el ingreso de Franco Colapinto a los puntos en Bakú, allá, en Azerbaiyán, en 2024. Hasta las últimas dos vueltas, el pilarense se estaba quedando fuera de la zona puntuable de manera injusta, ya que había hecho una carrera prolijísima y la estrategia de Williams no lo había ayudado, pero la búsqueda persistente del argentino combinada con una dosis de suerte le dieron el premio más ansiado: terminó 8° y se convirtió en el primer piloto albiceleste en sumar en 42 años.
Antes de la emoción por los cuatro puntos ganados en Azerbaiyán, los primeros del segundo auto de la escudería británica (Logan Sargeant no lo había conseguido en todo el año), hubo una carrera perfecta por parte de Franco. Le pidieron que pare temprano, mantuvo un ritmo parejo, conservó la goma y siguió de cerca a un bicampeón mundial como Fernando Alonso durante toda la carrera.
Desafortunadamente, un Alexander Albon que fue por otra estrategia (se detuvo tarde y colocó neumáticos medios) resultó beneficiado y lo dejó fuera de los puntos… hasta el final.
Las defensas al límite de Colapinto contra Oliver Bearman (Haas) y Lewis Hamilton (Mercedes) en pos de retener el 11° puesto dieron sus frutos. Cerca del desenlace, un Nico Hulkenberg (Haas) que venía muy por delante agarró una pieza suelta con su auto y perdió muchísimo ritmo. Franco lo aprovechó, lo adelantó y se colocó 10°. Ahora bien, ¿cómo fue que terminó 8°? Por la piña agónica entre Carlos Sainz (Ferrari) y Sergio Pérez (Red Bull) que decoró aún más la carrera del piloto argento.
Viendo dónde estaba parado, como un piloto novato que agarraba uno de los autos más flojos de la grilla, es un resultado fuera de lo común en la Fórmula 1. Al arribar a la categoría, los más positivos vislumbraban un ingreso a los puntos en alguna carrera, pero no cuatro en su segunda vez al volante del Williams FW46; ni una Q3, con lo difícil que era -y que sigue siendo- meterse en el Top Ten de la clasificación, ¡ni una pelea con Hamilton y Alonso, dos leyendas vivas que siguen dando batalla!
Con carisma, muñeca y resultados inmediatos, Colapinto rompió en mil pedazos cualquier pronóstico y se metió en la historia del automovilismo argentino. Hasta ese momento, el último en sumar puntos en la F1 había sido Carlos Reutemann, en 1982.
¿Y cómo había sido lo de Austin?
Aliado de lo imposible, Franco Colapinto volvió a demostrar en Austin que tenía talento y nivel para la Fórmula 1. Pese a haber largado 14º y a que las mejoras hechas por Williams no fueron efectivas, el pilarense de 21 años se hizo grande desde abajo, se recompuso de una difícil largada (salvó el auto con lo justo) y cerró una carrera excepcional en el Gran Premio de Estados Unidos. Es que finalizó 10º, sumó una nueva unidad para el campeonato y dejó varios sobrepasos dignos para los highlights de la fecha.
Colapinto aprovechó una inteligente estrategia, dilató su parada por los boxes (recién pasó por esa zona en el giro 40) y aceleró a fondo en el cierre para ganar posiciones. Tanto es así que salió 12º de los pits, aguantó a un feroz Magnussen y luego adelantó a Yuki Tsunoda y a Pierre Gasly para llegar a los puntos.
Además, el argentino voló en la cinta asfáltica gracias a sus compuestos medios nuevos y casi se queda con el récord de vuelta (se lo sacó Esteban Ocon en el último giro) y le dio otra alegría a Williams. Y si bien trató de llegar al noveno lugar de Liam Lawson, otro que regresó a la Máxima en aquella fecha (reemplazó a Daniel Ricciardo), no le alcanzó por poco y debió conformarse con el top 10. Y su actuación, que incluyó tres sobrepasos (uno al chino Guanyu Zhou, otro -top, con una tijera incluida- a Fernando Alonso, el último al francés Gasly), se vio valorada por el público, ya que despertó la efervescencia en las casas de todos los argentinos pero también impactó en aquellos que lo votaron como el segundo mejor piloto del día.













