En un contexto económico complejo y atravesado por rumores que encendieron alarmas en la ciudad, el intendente Mauro Daniele salió a poner paños fríos sobre la situación de Pauny y fue categórico: las versiones de cierre son “fake news”. Según aseguró, la empresa “está trabajando con normalidad en sus horarios fijos” y mantiene operaciones comerciales a través de su red de concesionarias.
El jefe municipal enmarcó la caída de ventas registrada durante 2025 dentro de un fenómeno más amplio. “El mercado ha marcado que se ha vendido menos a nivel nacional”, explicó en Punto a Punto radio (09.7 FM), y añadió que la mayoría de las industrias atraviesan dificultades. En ese sentido, evitó presentar la situación como un problema aislado de la firma radicada en Las Varillas y la vinculó directamente con la coyuntura macroeconómica.
La defensa de Pauny no es menor en términos políticos. La empresa emplea entre 500 y 600 trabajadores, de los cuales cerca del 80% son vecinos de la ciudad. Además, el 40% de las familias varillenses están vinculadas al circuito metalmecánico. En una comunidad donde industria y tejido social van de la mano, cualquier versión de crisis impacta de lleno en el clima local.
Daniele también trazó una hoja de ruta hacia una eventual recuperación. Señaló que la compañía apuesta a la próxima edición de Expoagro, que se realiza en San Nicolás de los Arroyos, como un punto de inflexión comercial. La expectativa está puesta en la aparición de créditos con tasas blandas que impulsen la demanda y en una cosecha que anticipan como récord, lo que podría dinamizar nuevamente el mercado de maquinaria agrícola.

Reclamo al gobierno nacional
Sin embargo, el intendente no se limitó a la defensa institucional. En un mensaje con destinatario claro, reclamó al Gobierno nacional que “brinde herramientas para nuestras empresas locales”. Aunque aclaró que no está en desacuerdo con la apertura y la globalización, pidió un “blindaje” para que la industria nacional pueda competir sin quedar expuesta.
La síntesis de su postura fue política y prudente a la vez: “No estamos en el mejor momento, pero tampoco estamos tan mal”. Con esa frase, Daniele buscó equilibrar realismo y optimismo, intentando sostener la confianza en una ciudad donde la metalmecánica no es solo un sector productivo, sino una identidad compartida.










