Durante años, los looks de los estudiantes de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) fueron tema de conversación y tendencia en redes sociales. El hashtag “Vestite conmigo para ir a la UADE” llegó a ser viral en TikTok, con outfits que iban desde lo extravagante hasta lo abiertamente innovador.
Pero ahora la conversación cambió de tono: la universidad quedó en el centro de una fuerte polémica tras difundir un estricto código de vestimenta que detalla las prendas permitidas y prohibidas no solo dentro de sus campus sino también de sus clases virtuales.
El documento, que forma parte del Código de Conducta de UADE desde el año 2000, fue recordado en la plataforma interna WebCampus y rápidamente se viralizó. Ahí mismo se especifica que los estudiantes deben “mantener la ropa en buen estado y apropiada para espacios académicos, y que “no se permiten prendas con mensajes ofensivos o alusiones políticas, religiosas o deportivas, ni accesorios que cubran el rostro como gorras o capuchas.
Entre las “prendas inadecuadas”, la universidad enumera:
En cambio, considera “adecuadas” las *remeras, blusas, camisas, pantalones largos o faldas hasta la altura de la rodilla, junto con zapatillas o zapatos cerrados. También aclara que el maquillaje debe ser discreto y acorde al entorno académico.
Uno de los puntos más cuestionados por los alumnos es que la norma no se limita a las clases presenciales. En el apartado ”Modalidad virtual o híbrida”, UADE pide “conservar los mismos criterios” que en la cursada presencial para “mantener la coherencia y el respeto también en los entornos digitales”.
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Polémica por el código de vestimenta de la UADE
La disposición va acompañada de una advertencia: “el incumplimiento del código puede derivar en sanciones, conforme a la normativa interna vigente. Ante dudas, los estudiantes deben consultar con su Director de Carrera”.
La UADE consultada por Clarín explicó que “no se trata de una nueva medida, sino de un refuerzo del código de conducta vigente”. “UADE está reforzando el código de conducta ante incumplimientos. La Universidad recuerda estas pautas para mantener un clima de respeto y profesionalismo dentro del entorno de estudio, en coherencia con la vida universitaria y la formación de futuros profesionales”, señalaron.
Desde la institución remarcaron que todos los estudiantes lo firman al ingresar como parte del marco de convivencia y respeto institucional. Además, en los últimos años se reforzó su visibilidad con cartelería en aulas, laboratorios, comedores y bibliotecas, que incluye un código QR para acceder a las normas.
Cristina Slica, secretaria de Asuntos Estudiantiles de UADE, sostuvo que “no se trata de una nueva disposición, sino de la continuidad de una norma que siempre estuvo vigente”, y que su objetivo es “mantener un entorno apropiado para la actividad universitaria y los futuros profesionales”.
Las redes sociales se llenaron de quejas y testimonios de alumnos que consideran la medida “excesiva y fuera de época”. “Estoy vestida para una entrega que me maté toda la noche y cuando llego me dicen que no puedo entrar con pollera. Yo uso pollera todos los días y es cualquiera. No tiene sentido”, dijo una estudiante vía Tik Tok que rápidamente se volvió viral.
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Polémica por el código de vestimenta de la UADE
En TikTok, una alumna del área de moda, Martu Bosko, publicó un video que superó las 100 mil reproducciones. “Rompiendo el código de vestimenta para ver qué pasa. Soy estudiante de moda de la UADE. La facultad me enseñó a expresarme a través de la ropa, y que ahora nos limiten me parece completamente contradictorio”, remarcó en su video.
Mientras UADE insiste en que busca preservar “profesionalismo y respeto”, buena parte de la comunidad estudiantil cuestiona que la medida interfiere con la libertad de expresión y la diversidad de estilos personales.
El debate abrió una conversación más amplia sobre qué significa “vestirse apropiadamente” en el ámbito universitario, y hasta dónde una institución puede o debe regular la apariencia de sus estudiantes. Lo cierto es que, más de dos décadas después de haber sido redactado, el código de vestimenta de UADE volvió a poner en discusión los límites entre la formalidad académica y la libertad individual, un tema que, por ahora, sigue dividiendo opiniones dentro y fuera del campus.










