¿Cómo es esto de plantear estrategias especulativas en el medio del desierto de Arabia Saudita para sacar rédito en el Dakar? Parece algo imposible, pero por supuesto que las estrategias están a la orden del día y todo está estudiado para lograr el gran objetivo.
Luciano Benavides es uno de los grandes protagonistas de esta mítica competencia. Otra vez el piloto argentino está al frente de la clasificación general de motos. El representante de KTM aventaja ahora por 23 segundos a su rival, el americano Ricky Brabec, de Honda. Una diferencia mínima, si se tiene en cuenta que se recorrieron casi 7000 kilómetros de competencia en el desierto árabe.
“Yo pienso en mi carrera, nada más. No juego con ninguna estrategia. Salí de inicio a fin a hacer lo mejor que podía. Ahora comienzan a verse las diferencias y los resultados. Ricky (Brabec) jugó a las escondidas al final. Me esperó a lo último para así mañana larga por detrás de mí. Es una decisión de cada uno lo que hace. Pero yo hice lo mejor que podía y mañana saldré con la misma filosofía”, comentó Benavides a Clarín al llegar al campamento de Al Henakiyah, tras recorrer 881 kilómetros en la jornada.
Esta vez no hubo euforia. Todos entendieron que es parte de la estrategia de Brabec, o de Honda, para la resolución de la carrera, que será de aquí al sábado, en dos etapas, la última muy corta, de apenas 141 kilómetros en total.
-¿Estás contento con lo hecho en esta etapa?
-Sí, la verdad que sí. Fue muy rápida, en la que hubo muchas piedras y arena, de esa que es fácil comerse y caerse. Tampoco quería arriesgar de más ahí. Hice lo mejor que podía, cuidando la moto y cuidándome yo.
-¿Cómo se maneja la ansiedad?
-No estoy ansioso. La verdad es que me sorprende lo tranquilo que estoy. Estoy metido en la mía, haciendo lo mejor que puedo. No me desespero por nada. Lo vengo manejando bastante bien.
-¿Qué se espera para mañana?
-Daré el 100%. Saldré como siempre, con mi plan de enfocarme en lo mío e ir para adelante. Veremos cómo sale. Y salga como salga, estoy muy contento con todo lo que se logró hasta aquí.
Del otro lado, Brabec tiene un solo objetivo: mantener a Luciano delante de él. ¿Cómo es esto? El resultado de una etapa define el orden de salida de la siguiente. El que gana, sale primero al otro día. ¿Cuál es el perjuicio? Que debe “abrir pista”, como se dice en la jerga. Eso indica que debe poner toda la atención en navegar en el medio de las dunas del desierto. Y el que larga detrás, se “guía” por las huellas que dejó su predecesor, siempre y cuando no se haya equivocado.
No todas son malas para quien está adelante de todo. Si el que salió primero lo hace bien y logra mantenerse adelante en el clasificador de la etapa, además gana “bonus”, que se traducen en mejoras en el registro cronometrado.
La etapa la ganó Skyler Howes, seguido de Adrien Van Beveren (ambos de Honda), Edgar Canet (KTM), luego Benavides, Tosha Schareina y Brabec (ambos Honda). Allí se establece el juego con los compañeros para apoyarse en la navegación, y en este sentido el norteamericano cuenta con tres compañeros de equipo, contra uno que posee Luciano.
“Tengo que mantener a Luciano muy cerca de mí. Hoy mantuve una estrategia de establecer una diferencia en mi favor que me permita estar detrás. Hoy Luciano largó detrás de mí. Marchaba como a unos tres minutos, porque veía la diferencia con Howes. Hice lo que debía pensando en la etapa de mañana. Y largaré seis minutos después que Luciano. Y mañana aceleraré a tope, esperando lo mejor”, destacó Brabec.
La Etapa 12, la penúltima del Dakar el viernes, será clave, ya que en realidad es la despedida de una jornada convencional de este periplo que arrancó allá el 3 de enero en Yanbú, en el mismo lugar donde finalizará el sábado próximo. Serán 718 kilómetros, de los cuales 310 corresponderán a prueba especial. El sábado habrá un rulo muy corto, de apenas 105 kilómetros de especial, para definir esta tremenda contienda al más alto nivel del motociclismo mundial.










