«Próxima estación Correo Central, señores», dijo un hombre mientras completaba a pie el trayecto, por el costado de las vías del subte E, entre Bolívar y Correo Central. La medida de llevar a los usuarios a pie por los túneles se debió a una falla técnica en una formación y a que un pasajero se descompuso.
La frase, en tono de broma, fue registrada en uno de los videos que se difundieron este martes, pocos minutos después del inconveniente que tuvo lugar en la línea identificada con el color violeta.
La empresa informó en su cuenta de X que a las 17.37 el servicio se encontraba con demoras. Cinco minutos más tarde, el nuevo reporte decía: «Servicio limitado: Bolívar y Virreyes debido a un usuario que requiere asistencia».
Así, el trayecto activo quedaba reducido al tramo entre Flores Sur y la zona de Plaza de Mayo, mientras que estaban fuera de actividad -de forma momentánea- las estaciones del Bajo: Correo Central, Catalinas y Retiro.
Luego, cerca de la 18.30, la empresa concesionaria encargada de la operación y mantenimiento de la red informó que el servicio entre cabeceras ya se había normalizado.
«Se presentó un problema técnico en una formación detenida entre las estaciones Correo Central y Bolívar», indicaron desde Emova, que explicaron los motivos del incidente.
Y añadieron: «De acuerdo con el protocolo de seguridad operacional y ante la presencia de un usuario descompuesto se procedió a la evacuación de la misma. Personal de Emova asistió en el procedimiento que se realizó sin inconvenientes».
Además, la empresa dijo que los pasajeros «fueron asistidos por personal de Emova de acuerdo al protocolo de seguridad operacional establecido para estos casos».
Sobre un angosto pasillo de cemento que bordea las vías, cuyas dimensiones obligan a caminar en «fila india», decenas de pasajeros se desplazaron hasta Correo Central desde la dirección de la estación Bolivar.
Escoltados por un empleado de la empresa que avanzaba sobre las piedras que junto a los entramados de fierro forman las vías para las formaciones, algunos usuarios sólo marcharon en silencio, otros se lo tomaron con humor y otros con molestia.
Una mujer dio el «ok» levantando su dedo pulgar, mientras otros filmaban la inesperada expedición con sus celulares.
Los videos -muchos difundidos por la cuenta Ciudad de Bondis, que relató minuto a minuto su aventura- mostraron además, sobre el andén de la estación Correo Central a operarios vestidos de naranja con un casco rojo dirigirse hacia la formación para intentar resolver los reportados inconvenientes técnicos.
Mientras tanto, en redes sociales, a modo de caja de resonancia de las imágenes difundidas, fueron varias las muestras indignación y enojo por el precio del pasaje y la calidad del servicio.










