Javier Milei no pierde oportunidad para demostrar su alineamiento sin condiciones con Donald Trump. Este miércoles, el presidente argentino sumó un nuevo viaje en su larga peregrinación hacia Estados Unidos, el número 15 desde el inicio de su gestión, para sumarse a la reunión inaugural de la Junta de la Paz. La iniciativa del presidente norteamericano tiene el supuesto objetivo de conseguir la paz en Gaza y otros territorios del planeta y hasta ahora solo recibió el apoyo de un grupo de aliados políticos.
Milei partió hacia Estados Unidos el miércoles a las 13.00 (hora local), acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y por el canciller, Pablo Quirno. El presidente estará ausente durante la huelga general convocada en Argentina por los sindicatos en reclamo por la reforma laboral que avanza en el Congreso y que está previsto que se apruebe en la Cámara de Diputados esta semana, tras la eliminación de un polémico artículo sobre recortes salariales en caso de enfermedad. También evadirá un país convulsionado por el cierre abrupto de la histórica fábrica de neumáticos Fate, que empleaba a casi 1000 personas.
“La Junta de la Paz demostrará ser el organismo internacional más trascendental de la historia, y es un honor para mí servir como su presidente”, escribió Trump en sus redes sociales y agregó que ya se han recaudado 5000 millones de dólares para la reconstrucción de la franja de Gaza, aunque no detalló qué países están involucrados en el proyecto. La junta organizada por Trump y anunciada en el Foro de Davos no recibió el respaldo de los países centrales de la Unión Europea, donde la iniciativa es vista como un intento de salirse de los ámbitos institucionales de discusión y privatizar la política exterior.
El de esta semana será el primero de dos viajes consecutivos de Milei a Estados Unidos. El próximo está previsto para el inicio de marzo, momento en que el presidente ultra se sumará a otra invitación de Trump, que convocó un encuentro con mandatarios aliados del continente.
El republicano recibirá en Miami —en el hotel Doral, de su propiedad— a Milei y a los presidentes Santiago Peña, de Paraguay; Rodrigo Paz, de Bolivia; Nayib Bukele, de El Salvador; Daniel Noboa, de Ecuador y Nasry Asfura, de Honduras. Luego, Milei tiene previsto viajar a Nueva York para participar del Argentina Week, un evento que reúne líderes de empresas globales, bancos, fondos de inversión y compañías de sectores estratégicos.
Desde que asumió la presidencia en diciembre de 2023, Javier Milei convirtió a Estados Unidos en el eje central de su agenda internacional y en el destino que más ha visitado. Por lejos. Si se consideran viajes oficiales, participaciones en foros políticos, encuentros con empresarios y eventos multilaterales, el mandatario acumuló 14 visitas entre enero de 2024 y enero de 2026, según un informe de la Jefatura de Gabinete recogido por el diario La Nación.
El segundo país que más visitó es Italia, con cinco viajes, donde gobierna Giorgia Meloni, otra de sus aliadas internacionales. Meloni, de hecho, es la única jefa de un país miembro del G7 que dio su apoyo a la iniciativa trumpista de la Junta de Paz, aunque participará solo en calidad de “observador” y no viajará ella misma a Washington. En la lista de países más visitados por Milei sigue Suiza, con cuatro viajes, y recién luego aparece un vecino: visitó Brasil y Paraguay tres veces, pero no ha cruzado más que una vez a Uruguay, Bolivia y Chile.
Estados Unidos es el aliado principal de Milei en el mundo. Simbólicamente —lo que puede evidenciarse en el eslogan reciclado de Make Argentina Great Again—, pero también muy concretamente: Trump le concedió al presidente ultra un rescate de 20.000 millones de dólares cuando rozó el abismo en la previa de las elecciones legislativas. Las iniciativas conjuntas se han acelerado en la gestión de Milei. Este mismo mes, ambos gobiernos firmaron un acuerdo sobre minerales críticos y luego un pacto de comercio e inversiones que contempla la reducción de aranceles y de otras barreras al comercio bilateral. Incluye muchas más obligaciones para el país sudamericano que para Estados Unidos. El acercamiento entre Argentina y Estados Unidos avanza a pasos agigantados, pero desiguales.










