Momentos de suma tensión se vivieron en una audiencia judicial en la Sala 16 de San Juan, donde un preso intentó pegarle al fiscal y rompió un televisor que había en la sala. Aunque no llegó a concretar la agresión porque un policía que estaba de custodio llegó a interponerse y lo terminó reduciendo.
El violento episodio fue protagonizado por Axel Hernán Rojas (28), quien cumple con una pena de poco más de 11 años de prisión, y estaba compareciendo por la agresión hacia un guardiacárcel al que atacó a palazos y le quebró los dedos de la mano derecha.
Según fuentes judiciales, el conflicto se desató luego del testimonio de Rojas, quien admitió haber agredido al guardiacárcel, pero lanzó graves acusaciones contra varios de los cuidadores que están en el Servicio Penitenciario por supuestos arreglos de droga dentro del penal de Chimbas, donde está alojado el reo. Los trató de «tranzeros».
Durante la audiencia, Rojas afirmó que algunos penitenciarios «harían acuerdos con los presos». Según su versión, los cuidadores les piden que les provoquen lesiones para justificar licencias médicas cubiertas por la ART; y en el intercambio de favores, les permiten el ingreso de drogas al penal.
Según confirmó Diario 13 de San Juan, luego de las declaraciones Sandra Leveque, abogada defensora de Rojas, negó los hechos y solicitó que su defendido sea trasladado al pabellón de Sanidad, argumentando que presenta problemas de adicción y necesita atención.
El escándalo estalló luego de que el fiscal José Plaza se opusiera a dicho pedido, y el juez Alberto Caballero imputara a Rojas por «lesiones graves» desestimando el pedido de la defensa.
“Fue un momento desagradable. Cuando el juez decide no darle lugar a la defensa, empezó el conflicto con Rojas. Reaccionó, intentó agredirme, me insultó y me dijo que no sabía lo que estaba pasando”, contó luego Plaza en charla con medios locales.
Luego de que el juez no dio lugar a la defensa, Rojas se levantó intempestivamente de su silla e intentó dirigirse de manera agresiva contra el fiscal Plaza, que estaba a un par de metros de distancia.
Allí, intervino uno de los custodios policiales del juzgado quien logró reducir al preso. Y aunque Rojas no llegó a pegarle al fiscal, logró desquitarse la bronca con un par de trompadas hacia la televisión que estaba en la sala y le provocó daños al equipo.
“Lo importante es que no pasó a mayores. Cuando lo redujeron, le dio golpes de puño a la pantalla. No me amenazó, está enojado conmigo”, explicó el fiscal.
Luego de la agresión de Rojas, la Justicia inició una nueva causa contra el detenido por daño agravado en flagrancia, lo que podría sumar más tiempo a la condena que ya cumple en el penal de Chimbas.










