La investigación se cayó por errores en la coordinación entre fiscalías y falta de evidencias directas que vincularan al grupo con el hecho.
El juez de Comodoro Rivadavia, Miguel Caviglia, resolvió sobreseer a los seis hombres que estaban imputados por el robo comando a un empresario de Rada Tilly ocurrido el 1.º de noviembre de 2024. La decisión alcanzó a Daniel Llancamil, Franco Alí, Rodrigo Gatica, Gabriel Leuful, Leonardo López y Gastón Colpi, quienes habían sido señalados como parte de una banda que planificó el asalto y la huida hacia el Valle.
La investigación se desmoronó por la falta de pruebas concretas y errores en la estrategia judicial. Según explicó la defensora Gladys Olavarría, el caso se investigó de manera fragmentada: por un lado, los robos de las camionetas utilizadas para el golpe y la persecución en Trelew; por otro, el robo en Rada Tilly. Esa división impidió unificar evidencias clave y dejó sin sustento la acusación principal.
Las cámaras de seguridad solo mostraban a dos personas del pecho hacia abajo, sin poder identificar a nadie, y no había huellas, ADN ni testigos que los ubicaran en el lugar del hecho. “Fiscalía no tenía forma de acreditar que los detenidos en Trelew eran los mismos que habían ingresado a la casa”, detalló la defensora.
El fiscal Juan Carlos Caperochipi presentó dos veces la acusación, pero en ambas el juez la declaró nula por falta de claridad sobre el rol de cada acusado. Ante la ausencia de nuevas pruebas, Caviglia dictó el sobreseimiento en la audiencia del 27 de octubre, señalando que la falta de unificación entre las fiscalías de Trelew y Comodoro Rivadavia terminó por desmoronar el caso.
Aunque los objetos robados aparecieron en mochilas abandonadas en la rotonda de Trelew, el fiscal de Comodoro no tenía jurisdicción para acusar por encubrimiento. Finalmente, el empresario recuperó casi todo lo sustraído, salvo un drone. El atraco quedó impune.
Cuatro de los imputados ya habían recibido penas menores por resistencia a la autoridad durante la persecución, otro acordó una reparación económica y el último negocia una salida alternativa por el robo de las camionetas.










