Una vecina del barrio Las Flores denunció el hurto de su Ford Ka y, gracias al aviso del Centro de Monitoreo, la Policía lo interceptó circulando por avenida Rivadavia. El sospechoso tenía una pistola en el bolsillo.
El Centro de Monitoreo alertó pasada la medianoche sobre el hurto de un vehículo en Carabelas, en el barrio Las Flores. La víctima informó que su Ford Ka había sido sustraído entre las 22:30 y las 00:30, mientras estaba estacionado sobre la vereda de su casa.
Según indicó la damnificada, el auto tenía poco combustible, por lo que los efectivos de la Seccional Cuarta recorrieron la zona y se dirigieron a la estación de servicio de avenida Kennedy y Rivadavia, lugar donde podía aparecer el rodado.
Fue en ese momento cuando observaron al Ford Ka circulando por avenida Rivadavia. Los policías iniciaron el seguimiento y lograron interceptarlo a pocos metros.
El conductor armado
Al detener la marcha, los uniformados hicieron descender al conductor. Durante el palpado preventivo, hallaron en el bolsillo de su campera una pistola, por lo que el hombre quedó aprehendido de inmediato, teniendo en cuenta la gravedad de la situación.
El detenido fue identificado como G.R.J., de 36 años, quien fue trasladado a la dependencia policial donde permanecerá alojado.
El Ford Ka recuperado tenía la llave colocada y no presentaba daños en puertas ni cristales. Personal de Criminalística intervino en el lugar para las diligencias de rigor.










