El Gobierno ruso asegura que no abandonará a Cuba, su “socio y aliado más cercano”. El viceministro de Exteriores ruso Serguéi Riabkov ha anunciado que Moscú ayudará a la isla caribeña frente al desabastecimiento provocado por el embargo petrolero estadounidense, aunque el Kremlin no ofrece detalles concretos. “Estamos haciendo todo lo posible”, ha manifestado el diplomático en una entrevista donde ha reconocido que su país afronta una “intensa presión” por parte de la Casa Blanca para dejar a su suerte al régimen y al pueblo cubanos.
“Nos solidarizamos con Cuba y la apoyaremos, incluso financieramente”, ha declarado Riabkov este viernes. La cuestión es que el Kremlin, en plenas negociaciones sobre Ucrania, trata de mantener un precario equilibrio entre contentar a Donald Trump y defender sus intereses en el exterior.
La agresiva política estadounidense de los últimos meses parece haber alterado este delicado statu quo. El viceministro de Exteriores ruso ha denunciado este viernes las artes empleadas por la administración Trump para alcanzar sus objetivos. “Una doctrina Monroe actualizada en la que Washington no duda en recurrir a cualquier medio ilegal aunque viole los fundamentos del derecho internacional”, ha lamentado Riabkov.
Un día antes, el portavoz de Putin, Dmitri Peskov, eludió comentar cualquier posible ayuda a Cuba debido a las presiones estadounidenses. “Obviamente, es imposible discutir estos temas tan públicamente en este momento, pero solo puedo repetir que estamos en contacto con nuestros amigos cubanos y debatimos opciones para ayudarles”, afirmó el responsable de comunicación del dirigente ruso.
Moscú empieza a mostrar su enfado ante la Casa Blanca por su intervención en sus antiguas zonas de influencia, desde Venezuela a Siria, y de Cuba a Armenia, donde Washington le ha levantado a Moscú la cooperación nuclear con Ereván.
A las críticas de Riabkov de este viernes se unen las del ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, que en otra entrevista publicada esta semana acusó a Trump de mantener una política exterior hacia Rusia “puramente bidenista”, por lo que puso en duda cualquier perspectiva de negocios conjuntos entre el trumpismo y el putinismo. Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, ha asegurado este viernes que las tecnologías ofrecidas por Estados Unidos a Ereván “solo existen sobre el papel”.
Riabkov también ha considerado “prematuro” contemplar una acción conjunta con el resto de socios de los BRICS para apoyar a La Habana. “No diría que exista esta posibilidad. Dependiendo de cómo evolucione la situación, existen varias opciones”, ha declarado Riabkov a pesar de que Moscú insiste desde hace años en que esta plataforma ha creado un nuevo orden internacional frente al dominio de Estados Unidos.
Mientras el Kremlin promete una ayuda financiera abstracta, la crisis de la isla del Caribe empeora. Las aerolíneas rusas han comenzado a evacuar a sus turistas de Cuba antes de suspender los vuelos indefinidamente por la escasez de combustible. El Ministerio de Desarrollo Económico ruso ha recomendado a sus ciudadanos que se abstengan de viajar a la isla, y los operadores turísticos han suspendido la venta de viajes.
Las importaciones de crudo cubanas se desplomaron a cero en enero. Venezuela, el principal suministrador de petróleo a la isla cuando estaba al mando Nicolás Maduro, fue sustituida por México tras la captura estadounidense del dirigente bolivariano. Sin embargo, México ha suspendido posteriormente el envío de combustible para evitar ser sancionada con más aranceles por la Casa Blanca.










