Un depósito de garrafas de Mariano Acosta, partido de Merlo, se incendió esta mañana, causando un saldo de al menos cuatro heridos, dos de gravedad, y una situación dramática: garrafas que comenzaron a explotar y volaban hasta 300 metros a la redonda.
Por el caso hay un detenido. Sería el dueño del depósito.
Los primeros videos que difundieron los vecinos mostraban una extensa columna de humo que se expandía por el oeste del Gran Buenos Aires y se veían personas con sus ropas quemadas. Según informaron a Clarín fuentes de Salud provincial, hay dos heridos en terapia intensiva y con estado reservado.
Luego la directora del Hospital Eva Perón de Merlo, Sandra Caravajal, contó que allí llegaron cinco heridos. Uno de ellos es un joven de 18 años, que esta mañana estaba ingresando a quirófano con hundimiento de cráneo. «Es el chico que lamentablemente tuvo la caída de la garrafa y ahora entra a neurocirugía. Tiene una fractura con hundimiento», detalló.
El incendio se originó en un depósito ubicado sobre la calle Constituyentes, entre Bustillo y Centeno, entre las 6.30 y las 7 de la mañana.
Según el parte policial, el incendio se habría originado por una pava eléctrica enchufada en un ambiente con posible pérdida de gas, lo que habría derivado en una explosión que provocó quemaduras de segundo y tercer grado. Así lo manifestaron los primeros heridos que recibieron atención médica.
Un chico de 15 años que justo pasaba por el lugar resultó herido. «El nene pasaba cuando arrancó la explosión, iba justo con el padre», contó Juliana, tía de Thiago, la víctima. Sus padres lo llevaron al hospital y estaba inconsciente.
Según señalaron fuentes policiales, el depósito que explotó no estaba habilitado. Por ese motivo ya hay una investigación a cargo de la UFI N° 2 de Morón, caratulada «incendio» por el momento. Quedó detenido Óscar Adrián B. (48), responsable del depósito.
Garrafas voladoras, destrozos y el miedo a dejar la casa
Mientras el incendio crecía, otros vecinos iban relatando lo que pasaba. «Empezamos a escuchar las explosiones y nos despertamos sin saber qué pasaba. En un momento se calmó, pero empezó de nuevo, sacamos los vidrios de la casa para que no exploten», contó Noelia, una vecina, en diálogo con TN. «Estoy encerrada y sin poder salir de mi casa».
El testimonio de la mujer daba cuenta de la dramática situación que estaba viviendo: de fondo mientras hablaba con la televisión se escuchaban las detonaciones de las garrafas. «Hubo un momento que se calmó, media hora, pero ahora arrancó de nuevo», contó.
Así quedó el lugar tras la explosión de las garrafas. «Se está trabajando en tratar de controlar el incendio, pero por las explosiones es difícil controlarse», contó Sergio Ravelli, jefe de Bomberos y Defensa Civil de Merlo. «Por el momento no está controlado, estamos intentando preservar las casas vecinas», contó a las 8.15.
Francisco, dueño de un local de electricidad ubicado frente al depósito, dio un dramático testimonio. «Vuela todo por el aire. Cerré todo y corté la luz. Tengo mi casa al lado: voló un pedazo de garrafa y me rompió el tanque de agua. A un metro de donde estoy cayó un pedazo de 40 centímetros de una garrafa. Tengo miedo de salir», contó en diálogo con TN. Las explosiones de fondo eran una constante para todos.
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El dramático testimonio de un vecino
El pánico por los pedazos que empezaban a volar eran una preocupación de todo el barrio. Mari, quien vive a seis cuadras, también relató lo fuerte que se sentían las detonaciones. «Estoy sola con un nene chiquito, mi marido y mi hijo salieron a trabajar. Estamos con las ventanas que vibran a cada momento, parece que estamos en medio de un bombardeo», contó.
La mujer había salido a la terraza de su casa cerca de las 6:30, cuando arrancaron las explosiones. En ese momento era una columna negra que se elevaba incesantemente, iluminada por los fogonazos de las garrafas que volaban a medida que el fuego las encontraba.
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Explosiones en un depósito de garrafas en el oeste del GBA
Por el momento, el trabajo de las unidades de bomberos se encontraba enfocado en tratar de proteger las viviendas que se encontraban alrededor del depósito, ya que no podían acercarse a las llamas por lo feroz del fuego y el peligro de las detonaciones que no cesaban.
Ezequiel, un vecino del barrio, se encontraba contando a LN+ la salida de urgencia que debieron hacer junto a su pareja cuando le notificaron en vivo que el techo de su casa se había venido abajo producto de una explosión.
Otros vecinos que hablaban con las cámaras mostraban el daño en paredes y mobiliario que provocaron las garrafas que explotaban. Contaban que el mismo depósito ya había sufrido un accidente anterior hace años, aunque de una magnitud mucho menor.
Cuando les pidieron evacuar las fuerzas de seguridad, se negaron por temor a que les entren a robar.
El depósito se encontraba en una zona residencial. En un radio de seis cuadras a la redonda hay dos escuelas y dos jardines de infantes. Todavía no está claro el motivo que originó el incendio, pero se estima que había cerca de 2500 garrafas en el lugar.










