El deporte no sabe de misiones imposibles, aunque conoce algunas extremadamente complicadas. Una de esas afrontará desde este miércoles en Estambul el seleccionado argentino femenino de básquetbol, que participará en uno de los Torneos Clasificatorios al Mundial Alemania 2026 que otorgará tres cupos para el certamen que se llevará a cabo en septiembre en Berlín.
El combinado nacional, que ocupa el 27° puesto en el Ranking Mundial FIBA, se medirá con el seleccionado anfitrión (16°) y también con Australia (2°), Canadá (7°), Japón (11°) y Hungría (20°). Argentina protagonizará el duelo que abrirá el certamen (cuyos partidos serán transmitidos por la plataforma Courtside 1891) el miércoles a las 8.30 en el Centro de Desarrollo del Básquetbol de Estambul frente a las australianas, que terminaron terceras en los Juegos Olímpicos París 2024 y en el Mundial 2022, en el que fueron locales.
Las oceánicas ya están clasificadas para el próximo Mundial, por haber ganado en 2025 la Asia Cup, al igual que Bélgica, Nigeria y Estados Unidos, los campeones de los otros tres torneos continentales, y Alemania, por su condición de anfitriona. Las otras 11 plazas para un torneo en el que compiten solo 16 seleccionados (en la rama masculina lo hacen 32) se definirán en los cuatro Torneos Clasificatorios que se jugarán estos días (los restantes serán en Wuhan -China-, Lyon -Francia- y San Juan -Puerto Rico-).
Con Australia ya clasificada y como favorita para quedarse con este certamen, Argentina peleará con sus otros cuatro rivales por uno de los tres lugares en juego en territorio turco. Se enfrentarán todos contra todos en cinco jornadas de competencia, con solo dos días de descanso.
“Para nosotros, es un orgullo estar donde estamos y vamos a hacer el máximo esfuerzo porque sabemos cuánto nos costó llegar hasta acá. Después veremos para qué nos alcanza. No somos candidatos, pero eso no significa que no vayamos a hacer nuestro mejor esfuerzo”, explicó a Clarín Gregorio Martínez, quien conduce al seleccionado desde julio de 2020, con un paréntesis entre agosto de 2023 y abril de 2024.
El seleccionado argentino obtuvo su lugar en este Torneo Clasificatorio a través de la AmeriCup que se llevó a cabo entre junio y julio del año pasado en Santiago de Chile y que otorgó boletos a seis equipos del continente: finalizó cuarto tras derrotar en los cuartos de final a Puerto Rico (un conjunto que participó en las dos últimas ediciones de los Juegos Olímpicos) y caer en la última pelota ante Canadá en el duelo por el tercer puesto (antes había perdido con Brasil en una de las semifinales).
“Con el formato del Mundial masculino, al que van los siete mejores equipos de América, nosotros estaríamos sobradamente adentro porque terminamos cuartos en la AmeriCup. Pero ahora nos toca mezclarnos con los mejores del mundo y además nos tocó el grupo más complicado”, lamentó Martínez.
Estos cuatro Torneos Clasificatorios se jugarán en plena temporada, lo que recortó considerablemente el período de preparación de los seleccionados. En el caso de Argentina, el cuerpo técnico y las seis jugadoras que se desempeñan en el país viajaron el miércoles pasado a Madrid. Allí se sumaron progresivamente las otras seis jugadoras, que compiten en España. El plantel recién se completó el domingo, el mismo día en que la delegación se trasladó a Estambul.
Ante esa limitación del tiempo de trabajo, Martínez optó por mantener casi completo el plantel que participó en la AmeriCup 2025 con la excepción de la alera mendocina Andrea Boquete, una de las jugadoras con más extenso recorrido con el seleccionado, quien decidió no participar de este torneo por motivos personales. Su lugar será ocupado por la santafesina Laila Raviolo, quien está teniendo una muy destacada temporada en la Liga Femenina de Básquetbol con Independiente de Neuquén.
“Esta es la única vez que en el femenino se juega con un sistema de ventanas, por lo que hay muy poco tiempo para trabajar. A nosotros, particularmente, nos afecta muchísimo porque nos fue bien cuando pudimos prepararnos. Ganamos el Sudamericano (de 2024) con 30 días de concentración, terminamos cuartos en la AmeriCup (de 2025) también con 30 días de preparación. Ahora tuvimos solo cuatro días y muy poco tiempo para ensayar cosas. Por eso tratamos de cambiar el plantel lo menos posible porque este plantel lleva dos torneos con dos preparaciones de 30 días y está bastante consolidado”, justificó Martínez.
Si bien remarcó que Argentina no era favorita para lograr la clasificación al Mundial, el entrenador consideró que haber llegado hasta esta instancia era un mérito del básquet femenino argentino en general y valoró el aporte que a ello hizo la Liga Femenina, que se disputa ininterrumpidamente desde 2017, organizada por la Asociación de Clubes de Básquetbol, y en la que esta temporada por primera vez están participando 18 equipos de ocho provincias y de la Ciudad de Buenos Aires.
“Hoy estamos en el mejor lugar posible al que la selección argentina puede aspirar. A veces se llega a un lugar por casualidad, pero este no es el caso: esto refleja el crecimiento del básquet femenino argentino en los últimos 10 años. Y para esto hubo una decisión política concreta de apuntalar el básquet femenino: se lo puso en pie de igualdad con el masculino y se le dieron todos los medios de trabajo necesarios, dentro de las limitaciones lógicas que tiene nuestro país”, ponderó Martínez.
Con este progreso como respaldo, pero sin la chapa de candidato a cuestas, el seleccionado argentino procurará clasificarse por 10ª vez para un Mundial de mayores. Su primera participación fue en Chile 1953, la primera edición de este torneo (finalizó sexto), y la última fue en España 2018 (terminó 15°).









