La obra «30 mil motivos» que evocaba un claro homenaje a los desaparecidos de la última dictadura militar realizado por el ya fallecido artista Osmar Freites fue tapado en su totalidad con pintura blanca.
El acto generó un gran malestar no sólo entre los artistas de Mar del Plata, sino en varios vecinos quienes culparon al Municipio de dicha desaparición.
Desde el ente municipal, justificaron que ellos no tuvieron que ver con la pintada en la pared, diciendo que «pertenecía a una casa particular«. Pero, la bronca está.
La obra realizada por el artista local e inaugurada en el 2014, que evocaba a los 30.000 desaparecidos de la última dictadura estaba ubicada sobre calle 25 de Mayo al 3100 en la pared lindera con el Centro Cultural Osvaldo Soriano y la Biblioteca Municipal Leopoldo Marechal, fue tapada con pintura blanca en su totalidad, según publicó el sitio 0223.
La noticia llegó rápidamente a las redes y generó cruces verbales entre varios marplatenses. La concejal Melisa Centurión (Acción Marplatense) mostró su indignación con un largo y duro posteo en la red social X.
Tras calificar el acto como «un hecho vandálico insólito», la funcionaria local apuntó por la desaparición del mural directamente contra los representantes del municipio local: “Que sectores ideológicamente alineados con el gobierno nacional ocupen responsabilidades de gestión no los habilita a cometer atropellos contra la memoria”, escribió.
Centurión calificó como «provocativa» la iniciativa de taparlo con pintura blanca y que «representa un avance contra la memoria colectiva y el patrimonio cultural de la ciudad».
La funcionaria anticipó que presentará una moción de un proyecto para investigar lo ocurrido y que se convocará a los organismos de derechos humanos para la restauración de la obra.
«El lunes (por mañana) a primera hora presentaremos una iniciativa para que se investigue la posible comisión de delitos e infracciones vinculadas a este hecho vandálico y solicitaremos además un pedido de disculpas oficial a la familia del artista y a los organismos de derechos humanos», dijo Centurión quien graficó con fotos el antes y después de esa esquina marplatense.
Y cerró: «No vamos a permitir que la grosería brutal de la ignorancia negacionista intente ‘blanquear’ la historia trágica de los argentinos».
En un acto de vandalismo insólito, perpetrado nada menos que por el propio Estado municipal, se pintó encima un mural del artista marplatense Osmar Freites ya fallecido, dedicado a la memoria de las personas desaparecidas durante la última dictadura cívico-militar y el terrorismo… pic.twitter.com/OLCJQYYwPY
— Melisa Centurion (@MelisaCenturion) April 11, 2026
Freites fue un artista local muy vinculado con la lucha por los derechos humanos y su obra era una evocación hacia el Día de la Memoria y Justicia. El artista murió muy joven, en junio de 2015 a los 54 años, muy cerca de Camet; en La Caleta, donde vivía y tenía su taller de arte.
Luego de la queja de varios sectores de la comunidad artística y de la denuncia realizada por la concejal marplatense en las redes sociales, desde el ente Municipal aclararon que «no tuvieron nada que ver» con la desaparición de la obra de Freites, y justificaron que la pared «es de una casa particular».
«La pared donde estaba el mural pertenece a una propiedad privada, es de una vivienda particular. No pertenece al municipio«, dijo un alto funcionario del Ejecutivo de Mar del Plata.
Y aclaró que esa pared «no es parte de la biblioteca», y confió que, en su momento, la propietaria fue quien dio el consentimiento para realizar el mural. El funcionario, que prefirió el anonimato, confió que la dueña de la vivienda había presentado una nota a la municipalidad sobre filtraciones que sufría su medianera, y que iba a realizar reparaciones.
«Seguramente la vecina no tendrá problemas y va a autorizar la realización de una nueva pintura artística cuando las obras de reparación estén terminadas», concluyó.










