Hasta ahora, Tether ha demostrado en su corta vida ser resistente. Pese a las restrictivas medidas regulatorias, las repetidas caídas de las criptomonedas, los delitos cibernéticos y el colapso de un rival en 2022, la empresa que emite la mayor moneda estable del mundo ha sobrevivido y prosperado. Su token USDT, que ha crecido hasta alcanzar los 184.000 millones de dólares, domina el mercado mundial de las monedas digitales vinculadas al dólar.
Esa durabilidad es sorprendente. Pese a los ocasionales indicios de progreso, el consejero delegado de Tether, Paolo Ardoino, y el presidente, Giancarlo Devasini, siguen sin publicar auditorías completas de los activos financieros que respaldan el USDT. El grupo tiene su sede en El Salvador, país que no destaca precisamente por un enfoque estricto en materia de regulación financiera.
Más preocupante aún, su último informe trimestral muestra que los indicadores clave del riesgo financiero van en la dirección equivocada, justo cuando el valor del bitcoin y otros activos digitales está cayendo. Pese a los intentos de los reguladores estadounidenses de traer de vuelta a tierra las stablecoins en dólares, USDT sigue siendo más del doble de grande que su rival más cercano, el USDC de Circle. Si la sólida racha de Tether llegara a su fin, las consecuencias se sentirían mucho más allá del mundo de las criptos.
Tether International, que emite el token USDT, es probablemente una de las empresas más lucrativas del mundo por empleado. Con unos 300 miembros en plantilla, a juzgar por LinkedIn, pagó 10.900 millones en dividendos en 2025. Según una base de datos de LSEG, solo 16 cotizadas en todo el mundo enviaron más dinero a sus accionistas el año pasado, y todas ellas son gigantes mundiales de primera línea como Apple, Microsoft y Exxon Mobil.
Los beneficios de Tether provienen de la gestión de los activos que respaldan el USDT. Los usuarios dan a Tether un dólar a cambio de un token digital que es útil para operar con criptomonedas o enviar dinero al extranjero. Tether toma ese dólar y lo invierte en los llamados activos de reserva, es decir, letras del Tesoro de EE UU y otros instrumentos financieros. Se queda con todos los pagos de intereses y los beneficios de la inversión de esos activos de reserva, mientras que incurre en relativamente pocos costes operativos. Si los titulares de USDT quieren cambiar sus tokens por efectivo, Tether vende algunas inversiones y canjea las monedas, vinculando así el valor del USDT al dólar estadounidense.
Todo esto funciona siempre y cuando los usuarios crean que los tokens tienen el mismo valor que un dólar. Por tanto, la empresa se asegura de que sus activos de reserva superen el valor de sus pasivos en tokens. Este colchón, similar al capital de un banco, refuerza la confianza en que Tether podría satisfacer cualquier solicitud de canje en caso de pánico.
Pero este colchón de capital se está reduciendo. Cayó de 7.100 millones a unos 6.300 millones entre finales de 2024 y finales de 2025, pese al aumento del volumen de USDT en circulación. En porcentaje de los activos, el capital era del 3,3% a 31 de diciembre de 2025, frente al 4,9% del año anterior y al 5,6% de finales de 2023. En otras palabras, si los activos de Tether pierden más del 3,3% de su valor, ya no tendría reservas suficientes para rescatar todos los tokens a su paridad con el dólar.
Este escaso colchón podría ser tolerable si Tether hubiera depositado todos sus activos de reserva en letras del Tesoro a corto plazo, que no conllevan ningún riesgo crediticio y pueden venderse rápidamente a su valor nominal. Pero estos activos superseguros representan una proporción cada vez menor del total. Las reservas similares al efectivo –incluidos los acuerdos de recompra, los depósitos bancarios y las letras del Tesoro de EE UU– representaban el 76% del total de los activos en diciembre de 2025, en comparación con un rango histórico reciente de entre el 80% y el 85%. La otra cara de la moneda es que las inversiones más arriesgadas, como el bitcoin, el oro y los préstamos garantizados, representan ahora el 24% del total, frente al 15%-20% anterior.
El panorama general, por tanto, es el de una mayor cantidad de pasivos respaldados por un colchón de capital más reducido y combinados con un conjunto de activos más arriesgados. Una pregunta urgente es qué tipo de fluctuaciones del mercado se necesitarían para agotar el margen de seguridad de 6.300 millones de Tether. La caída del 25% en el valor del bitcoin este año sugiere que las reservas de Tether de este token criptográfico han bajado en unos 2.000 millones. Pero eso se ha visto compensado por el aumento del precio del oro, que, pese a las recientes fluctuaciones, sigue subiendo casi un 16% en 2026. Por tanto, el verdadero peligro para Tether es que el oro y el bitcoin caigan simultáneamente, o que el grupo sufra pérdidas en su opaca cartera de préstamos garantizados de 17.000 millones.
La empresa no muestra signos visibles de tensión. El USDT se negocia muy cerca del dólar en los mercados secundarios. Los reembolsos no parecen significativos. Y Tether tiene otras palancas que puede accionar si los titulares pierden la confianza. Podría retener los pagos de intereses y los beneficios de las inversiones en lugar de pagarlos como dividendos, usándolos en su lugar para reforzar su colchón de capital. Eso parece ser lo que hicieron Ardoino y Devasini en el último trimestre de 2025.
Quizás lo más importante es que la familia Tether en general podría ayudar. En diciembre, la compañía afirmó que tenía una cartera de inversiones superior a 20.000 millones en inteligencia artificial, energía, medios y otras empresas. Estos activos son distintos de los que respaldan el USDT, lo que significa que podrían servir como una especie de reserva de respaldo. Pero hay una falta de transparencia sobre la liquidez de esas inversiones.
En todo caso, las posibles consecuencias de un colapso de Tether son tan graves que vale la pena pensar en ese escenario. El USDT es fundamental para el ecosistema cripto, ya que sirve como sustituto del dólar en muchos pares de negociación. Por tanto, si la moneda estable perdiera su paridad, muchos precios de referencia para tokens como el bitcoin podrían dejar de tener sentido. El USDT es un pilar tan importante para las criptomonedas que incluso es posible imaginar que las principales bolsas, como Binance, ayuden a rescatarlo en caso de crisis, lo que lo convertiría en la práctica en demasiado grande para quebrar.
Pero una venta masiva tendría consecuencias más amplias. Lo primero que Tether probablemente vendería para hacer frente a los reembolsos masivos serían los bonos del Tesoro de EE UU. La empresa afirmó que, a 31 de diciembre, tenía 122.000 millones en deuda del Tío Sam, más que Alemania. El Fondo Monetario Internacional, el Banco de Pagos Internacionales y el Comité Asesor de Empréstitos del Tesoro han advertido de que las retiradas masivas de stablecoins podrían provocar ventas masivas de letras del Tesoro, lo que a su vez podría perjudicar a los mercados de financiación a corto plazo que sirven de base al sector financiero. pese a todos los esfuerzos por domar el salvaje oeste de las monedas digitales, el edificio de las criptomonedas se asienta sobre unos cimientos frágiles.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías










