Una madre y su hija fallecieron tras un accidente en la Ruta Provincial N°1 en Río Negro al intentar esquivar un jabalí. Un adolescente de 16 años es el único sobreviviente.
La familia viajaba por la ruta provincial 1 desde Viedma hacia el balneario El Cóndor.
Una mujer y su hija adolescente fallecieron en la madrugada del 1° de enero en un trágico accidente vial ocurrido en la provincia de Río Negro. El siniestro tuvo lugar sobre la Ruta Provincial N°1, a la altura del kilómetro 26, cuando el vehículo en el que se trasladaban intentó esquivar un jabalí que se cruzó de forma imprevista en la calzada. El otro hijo de la conductora, un adolescente de 16 años, logró sobrevivir y permanece internado en estado de shock.
Según informaron fuentes policiales y judiciales, la familia viajaba a bordo de una camioneta Chery Tiggo 2 desde Viedma hacia el balneario El Cóndor. El jabalí apareció repentinamente en la oscuridad, dejando a la conductora con escaso margen de reacción. En un intento por evitar atropellarlo, la mujer realizó una brusca maniobra que resultó fatal para dos de los ocupantes.
Detalles del siniestro vial
La conductora fue identificada como Lorena Salguero, de 45 años, oriunda de Bahía Blanca. Viajaba acompañada por sus dos hijos: Candela Campaña, de 14 años, quien ocupaba el asiento delantero, y su hermano de 16 años, en el asiento trasero. La reconstrucción preliminar indica que el jabalí se cruzó tan cerca del vehículo que la mujer no tuvo tiempo suficiente para frenar. Tras el volantazo, perdió el dominio del auto, que se despistó y colisionó violentamente contra un árbol ubicado en la banquina. El impacto causó el fallecimiento instantáneo de la conductora y la adolescente. Los cuerpos fueron trasladados a la morgue del Hospital Artémides Zatti, donde se confirmó oficialmente el deceso.
El único sobreviviente del impacto
El hijo menor de Salguero, el joven de 16 años, fue el único sobreviviente del accidente. Tras el impacto, quedó atrapado en el habitáculo, requiriendo complejas maniobras por parte de los equipos de emergencia para su liberación. Fuentes médicas indicaron que el adolescente no sufrió lesiones de gravedad física, pero presenta golpes menores y un «fuerte cuadro de shock emocional producto del trauma vivido». Permanece internado en la sala 1 del Hospital Zatti, donde es acompañado por sus tías maternas y recibe contención médica y psicológica. El relato de los profesionales de la salud resalta la delicadeza del estado emocional del joven, no solo por el suceso en sí, sino por la pérdida repentina de su madre y hermana.










