Muchos argentinos conocen o escucharon hablar del estado brasileño de Ceará -donde está Fortaleza- por sus exuberantes playas y sus dunas infinitas. Pero además de contar con ese tesoro turístico, en las últimas décadas esta región del nordeste también se destacó por un “milagro” educativo que despierta interés -y asombro- entre los especialistas de todo el mundo.
Todo arrancó en el año 2007 en la ciudad de Sobral, una de las más pobres de Brasil, donde se implementó un ambicioso plan de alfabetización inicial, con el que lograron pasar -en solo 10 años- del puesto 1.366 al 1° en las pruebas educativas de ese país.
El plan se centró en mejorar la enseñanza en las escuelas públicas a partir de tres ejes: fortalecer el liderazgo y la gestión de los directores, capacitar a los docentes y acompañar con asistencia técnica y evaluaciones periódicas a los maestros de 1° y 2° grado.
Hoy, las escuelas públicas de Sobral tienen mejor rendimiento que las privadas de San Pablo, el estado más rico de Brasil.
Tras el éxito de Sobral, el plan fue implementado por la gobernación de Ceará en todo el estado. Sumaron un sistema de financiamiento atado a los resultados: los municipios con más avances obtienen más fondos para educación; y las mejores escuelas reciben un apoyo financiero extra, mientras son obligadas a acompañar a los colegios con peores resultados.
La mejora fue rotunda. Hoy Ceará tiene el 85% de sus chicos de 7 años alfabetizados. Y 9 municipios con el 100% de alfabetización escolar.
Escuela de la Ciudad de Sobral, en el nordeste de Brasil, que tienen los mejores indicadores educativos.En la Argentina, la última prueba Aprender -de 2024- dio que solo el 45% de los alumnos de tercer grado entienden lo que leen.
Si bien hay sutiles diferencias entre estar alfabetizados a la edad correcta (como lo mide Brasil) y la comprensión lectora más tradicional, lo cierto es que las diferencias de alfabetización infantil entre Argentina y Brasil hoy son enormes.
Aterrizaje en Brasilia
El equipo que logró el “milagro” en Sobral y Ceará ahora está al mando del Ministerio de Educación de Brasil. Llegaron de la mano del nuevo gobierno de Lula, quien los convocó cuando arrancó su mandato el 1° de enero de 2023.
El ministro de Educación es Camilo Santana y su vice, Izolda Cela (ambos, ex gobernadores de Ceará).
El ministro de Educación de Brasil Camilo Santana, y su vice Izolda Cela, junto a Lula.Ni bien arribaron al Planalto, estos funcionarios impulsaron un pacto federal entre los 5.570 municipios y los 27 estados de Brasil destinado a que se apliquen las mismas políticas, y al que llamaron “Compromiso Nacional Niño Alfabetizado”.
En Brasil, las escuelas de nivel inicial y primaria son administradas por los municipios, mientras que las secundarias están a cargo de los estados.
Los lineamientos generales del compromiso están inspirados en los aspectos más salientes del plan que dio buenos resultados en Sobral y Ceará.
En principio, el gobierno brasileño, junto con investigadores y municipios, estableció un parámetro común sobre qué significa estar alfabetizado. Crearon el indicador de “Niño alfabetizado”, que refleja las habilidades debe tener un chico de 7 años para leer y entender un texto adecuado a su edad.
Encuentro Internacional de Alfabetización, en Brasilia. Foto: Difusión/ Encuentro Internacional MEC.“La neurociencia ya demostró que alfabetizarse en la edad adecuada le asegura al niño la posibilidad de tener una buena trayectoria escolar. Podrá comprender lo que está escrito y los contenidos en los grados que siguen”, le dijo a Clarín Veveu Arruda, alcalde de Sobral en el período que se implementaron estas políticas, y hoy un referente educativo en todo Brasil.
“Cuando nacemos, el cerebro inicia un proceso de conexiones neurológicas. Hasta los 6, 7 años el número de conexiones es de tal magnitud que es absolutamente necesario que durante ese período tenga estímulos para su desarrollo cognitivo y emocional. Después, hay una reducción en la cantidad de conexiones. Entonces, el período para enseñar a los niños a leer y escribir es exactamente ese, hasta los 7 años”, agregó Arruda.
Ex alcalde de Sobral, Veveu Arruda, en el Encuentro Internacional de Alfabetización, en Brasilia. Foto: Difusión/ Encuentro Internacional MEC.Una vez acordado el indicador, Brasil creó un sistema de evaluación nacional -para segundo grado de la primaria- que mide los avances de forma precisa.
Al mismo tiempo, lograron una movilización política sin precedentes, y obtuvieron la adhesión del 99% de los municipios y de los 27 estados de Brasil. Un dato para destacar es que el compromiso fue firmado por gobernadores de diversos partidos políticos, diluyendo la enorme polarización política que vive Brasil. Esto también pasó en la Argentina.
Pero a diferencia de nuestro país, en Brasil el Ministerio de Educación nacional adquiere una función central. Invirtió casi 800.000 millones de dólares y ofrece apoyo directo a los estados y municipios a través de formación docente, material didáctico, infraestructura (creación de «rincones de lectura» y bibliotecas en escuelas que no tenían de estas herramientas), o red de coordinadores de alfabetización (en cada municipio para dar seguimiento a la política).
Encuentro Internacional de Alfabetización, en Brasilia. Foto: Difusión/ Encuentro Internacional MEC.Para asegurar la continuidad del programa y blindarlo de los cambios de gobierno, Lula firmó un decreto sobre el compromiso de alfabetización, que después se transformó en una ley aprobada por el Congreso.
En cuanto a los incentivos financieros, muchos estados siguieron el modelo de Ceará, donde se asignan más fondos según los resultados obtenidos. Esto, dicen, motiva a los gobernadores a priorizar la alfabetización.
Los resultados de esta política son auspiciosos. La tasa de alfabetización en todo Brasil pasó del 36% en 2023 al 59,2% en 2025. La meta ahora es llegar al 80% en 2030.
De Brasil hacia la región
Envalentonados con los resultados obtenidos, el equipo de Santana está convencido que pueden convertirse en líderes de la alfabetización inicial de toda la región. Y para eso, organizaron esta semana un Encuentro Internacional de Alfabetización, en Brasilia.
Encuentro Internacional de Alfabetización, en Brasilia. Foto: Difusión/ Encuentro Internacional MEC.Convocaron a expertos y funcionarios de Argentina, México, Perú, Colombia, Uruguay y Chile, a quienes instaron a armar una red regional de alfabetización “en la edad adecuada” que, desde la perspectiva de estos expertos, es a los 7 años.
El encuentro se desarrolló este lunes y martes, y tuvo momentos de muy alto nivel de la mano de referentes pedagógicos y de políticas públicas de distintas partes del mundo. Se exhibieron distintos proyectos de alfabetización que avanzan en los países de la región. Cada uno con sus características particulares.
Encuentro Internacional de Alfabetización, en Brasilia.Por la Argentina hablaron Sofía Naidenoff, ministra de Educación del Chaco y Mirta Torres, directora de educación primaria de la Provincia de Buenos Aires. También la especialista Beatriz Diuk, de la organización Dale!. E Ignacio Ibarzabal, director de Argentinos por la Educación.
Sofía Naidenoff, ministra de Educación del Chaco, en el Encuentro Internacional de Alfabetización, en Brasilia. Foto: Difusión/ Encuentro Internacional MEC.El secretario de Educación nacional, Carlos Torrendell, estuvo invitado y, hasta último momento, previsto como orador en el primer panel de casos nacionales. También estaba anunciada la subsecretaria de Información y Evaluación Educativa, María Cortelezzi. Pero finalmente ninguno de los dos viajó.
En los pasillos se especulaba con que no obtuvieron autorización por el inicio de las clases o por el perfil del gobierno brasileño (del PT). Especulaciones.
Por el ministerio de Educación brasileño habló el secretario ejecutivo, Leonardo Barchini.
Clarín le preguntó qué hay que hacer, concretamente, para avanzar en la red regional que están proponiendo.
Leonardo Barchini, secretario ejecutivo del Ministerio de Educación de Brasil. Foto: Difusión/ Encuentro Internacional MEC.“Creo que lo que salga de este encuentro es un buen embrión. La red no está formalizada, pero ya existe. Ya estamos intercambiando informaciones sobre nuestros programas entre los países y los estados. Y también está participando el sector privado con sus fundaciones. Vamos a ver qué sale de este encuentro, cómo podemos crear una red latinoamericana”, dijo Barchini.
En su intervención, el brasileño Arruda dijo que Brasil tiene mucho interés en lograr la red. “Este seminario es producto del esfuerzo de meses o años, trabajando junto al Instituto Natura y otras organizaciones” que apoyan desde hace años las políticas de alfabetización en todo Brasil.
Y deslizó unas ideas. “¿Por qué no construir un sello de alfabetización para todos los países? ¿Por qué no articulamos entre los tribunales de cuentas de todos los países para que lo auditen? ¿Por qué no creamos un grupo de trabajo de los países para crear una agenda común? Sé que hay problemas en el sector público, pero con la alfabetización no hay tiempo. El ser humano cumple 7 años solo una vez en la vida”, dijo.
Es con la sociedad
En el “Compromiso Nacional Niño Alfabetizado” de Brasil no participan solo los estados, sino también organizaciones de la sociedad civil y empresarios.
Por ejemplo, la Federación de Industrias del Estado de San Pablo ahora planea crear un premio para el municipio más alfabetizado, como forma de impulsar a los gobernadores a darle prioridad a esta política pública.
La idea de la participación de la sociedad civil y los industriales estuvo presente en muchos de los paneles del encuentro de Brasilia.
“La alfabetización es una obligación del poder público. Pero el Estado solo no puede, necesita de la sociedad civil organizada, las organizaciones de la sociedad. El analfabetismo no es un accidente ni un fenómeno de la naturaliza”, dijo Veveu Arruda.
Uno de los paneles, precisamente, fue sobre “movilización social y política para garantizar el derecho a la alfabetización”. Ahí se destacó la participación de Ignacio Ibarzabal, de Argentinos por la Educación, quien relató cómo la campaña nacional en Argentina posicionó la alfabetización como una «tragedia nacional», y logró el compromiso de Milei y de los gobernadores de las 24 provincias.
Ignacio Ibarzabal, director de Argentinos por la Educación, en el Encuentro Internacional de Alfabetización, en Brasilia. Foto: Difusión/ Encuentro Internacional MEC.Ibarzabal también destacó que ahora 21 jurisdicciones miden sus propios resultados, cuando antes solo lo hacían cinco.
El momento que más atrajo la atención fue cuando exhibió un video del Observatorio, que muestra el derrumbe de la educación argentina, en relación a la región.
Video
Video por la Campaña Nacional por la Alfabetización, de Argentinos por la Educación
“A mí me da mucha vergüenza mostrar estos gráficos. Y también me genera indignación y sentido de urgencia. Es lo que estamos tratando de generar en la sociedad argentina. Es lo que necesitamos para generar esa ansiedad sana de que tenemos que cambiar esta situación lo antes posible”, afirmó.
La polémica por los métodos
También hubo espacio para el debate pedagógico y para la discusión sobre los métodos de enseñanza de la lectoescritura, que tanta polarización genera.
Si bien hubo voces más proclives a los métodos estructurados y otras a los métodos globales, el mayor consenso giró sobre la idea de que siempre conviene avanzar en un plan, para finalmente medir cuáles tienen mejores resultados.
Una voz que puso matices en este debate fue la de la peruana Paola Uccelli, investigadora de la Universidad de Harvard (EE.UU.) y referente mundial en alfabetización.
Paola Uccelli, investigadora de la Universidad de Harvard (EE.UU.). Foto: Difusión/ Encuentro Internacional MEC.“Muchos chicos leen perfecto, pero nunca se enteran de qué trata el texto”, advirtió la experta, quien apoya el método estructurado de enseñanza de la lectura, pero afirma que no es suficiente.
“La lectura requiere también muchos saberes del lenguaje y conocimientos esenciales para poder interactuar con los textos. Y eso se logra hablando, teniendo buenas conversaciones con los chicos, algo que no sucede en las escuelas ni en las casas”, afirma.
Uccelli explicó, a partir de las investigaciones que hacen en Harvard, que los chicos pueden aprender a decodificar las palabras correctamente en tercer grado, pero si tienen un conocimiento pobre sobre el mundo, en los siguientes años van a tener muchas dificultades en comprensión lectora.
La conclusión de Uccelli es que “leer no basta”: que hay que trabajar mucho en la enseñanza de la lengua y del mundo para que los estudiantes entiendan lo que leen cuando son más grandes.
La argentina Beatriz Diuk, por su parte, puso énfasis en la escala y el contexto en el que se desarrollan las políticas públicas. Señaló que no es lo mismo cambiar las prácticas en una escuela que en 30 o en 5.000.
Beatriz Diuk, de la organización Dale!. Foto: Difusión/ Encuentro Internacional MEC.“En la gran escala es importante la voluntad y el alineamiento político, los recursos, la evaluación, la sociedad civil movilizada. Brasil es inspiración y fuente de aprendizajes”, dijo.
Y destacó la importancia de respetar la autonomía y agencia del docente. Criticó las guías rígidas que reciben y que, en países como la Argentina con tanta tradición docente, los maestros suelen rechazar.
El plan argentino
Si bien no estuvo ningún representante del gobierno argentino, en simultaneo con el encuentro de Brasilia se conoció un nuevo informe de Argentinos por la Educación, que puso el foco en el avance del Plan Nacional de Alfabetización, a dos años de haber sido lanzado.
Ese informe destaca que la implementación es muy desigual entre las provincias y que falta que los libros de texto que compra la Nación -fundamentales para este plan- lleguen a tiempo a las escuelas.
Mirta Torres, directora de educación primaria de la Provincia de Buenos Aires. Foto: Difusión/ Encuentro Internacional MEC.El estudio muestra que, a nivel nacional, en 2025 se incrementó la inversión destinada a alfabetización del 2,4 al 6,4% del presupuesto educativo, con foco en la extensión de la jornada escolar, la entrega de libros y la formación docente.
El año pasado se distribuyeron 19,6 millones de ejemplares, aunque la entrega se realizó de manera tardía. En este contexto, doce provincias tuvieron que completar la provisión con recursos propios.
Además, en 2024 se implementaron pruebas nacionales de alfabetización en tercer grado (las Aprender), y solo 11 jurisdicciones aplicaron sus propias evaluaciones ese mismo año.
A diferencia de Brasil, en la Argentina no existe un indicador unificado de lo que significa un “niño alfabetizado”, de modo que la única herramienta para medir la progresión es la prueba Aprender, que es representativa, y muestra la proporción de alumnos que alcanzan distintas habilidades de lectura.












