El presidente estadounidense Donald Trump confirmó este viernes el envío de un segundo grupo de portaaviones a Medio Oriente, en una abierta amenaza bélica contra la República Islámica de Irán.
Trump incrementó la presión militar contra el régimen iraní a raíz de la mortífera represión por parte de las fuerzas de seguridad en Teherán el mes pasado durante las protestas, que según grupos de derechos humanos causaron la muerte de más de 7 mil. personas.
“En caso de que no lleguemos a un acuerdo, lo necesitaremos”, advirtió el mandatario a los periodistas en la Casa Blanca cuando se le preguntó sobre los informes de que el USS Gerald R. Ford sería trasladado del Caribe al Medio Oriente.
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“Partirá muy pronto. Tenemos uno allá afuera que acaba de llegar. Si lo necesitamos, lo tendremos listo; una fuerza muy grande”, remarcó. “Creo que las conversaciones serán exitosas”, atemperó, para luego agregó: “Si no lo son, será un mal día para Irán, muy malo”.
El líder estadounidense ya había enviado un portaaviones, el USS Abraham Lincoln, a Oriente Medio, como parte de una flota de 12 buques de la Armada estadounidense en la región. Los cuatro barcos liderados por el Ford, el portaaviones más grande del mundo, han estado en el Caribe, donde las fuerzas estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro en enero.
Más tarde, ante un grupo de periodistas en la base militar de Fort Bragg, en Carolina del Norte, el presidente norteamericano abogó por un cambio de régimen. “Parece que eso sería lo mejor que podría pasar”, dijo Trump. “Durante 47 años han estado hablando y hablando y hablando. Mientras tanto, hemos perdido muchas vidas mientras hablan”, agregó.
“Terriblemente difícil”. Aunque las protestas han disminuido por ahora, Reza Pahlavi, hijo del sha derrocado por la revolución islámica de 1979 y residente en Estados Unidos, instó a los iraníes a corear consignas contra el establishment clerical en los próximos días para coincidir con las manifestaciones en el extranjero.
En lugar de señalar la represión –que ha dejado a decenas de miles de personas arrestadas y cientos enfrentando una posible ejecución, según grupos de derechos humanos– Trump centró recientemente sus amenazas militares en el programa nuclear de Irán. Occidente teme que el programa tenga como objetivo fabricar una bomba atómica, algo que Teherán niega. El gobierno islámico remarca que está desarrollando tecnología nuclear para uso civil.
El director del organismo de control nuclear de la ONU, el argentino Rafael Grossi, señaló este viernes que alcanzar un acuerdo con Irán sobre las inspecciones de sus instalaciones de procesamiento era posible, pero “terriblemente difícil”.
El experto sostuvo que los inspectores habían regresado a Irán después de los ataques de las fuerzas israelíes y estadounidenses el año pasado, pero no habían podido visitar ninguno de los sitios atacados. Desde ese momento, aclaró, el diálogo con Irán ha sido “imperfecto, complicado y extremadamente difícil, pero está ahí”.
Irán y Estados Unidos, que no mantienen relaciones diplomáticas desde poco después de la revolución, mantuvieron conversaciones sobre la cuestión nuclear la semana pasada en Omán. Aún no se han fijado fechas para nuevas conversaciones.
Estados Unidos se unió a la guerra de 12 días de Israel contra la república islámica en junio, realizando ataques contra instalaciones nucleares iraníes.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo después de reunirse con Trump en Washington el miércoles que el líder estadounidense creía que podría lograr un “buen acuerdo”.
Pero el propio mandatario israelí expresó su escepticismo sobre la calidad de cualquier acuerdo si no abarcaba también los misiles balísticos de Irán y el apoyo a sus representantes regionales.
Reformistas liberados. No hay consenso sobre qué atacaría Washington en nuevos ataques o si buscaría aflojar el control del poder del líder supremo iraní, el ayatollah Ali Jamenei.
Pahlavi, en una publicación en X, instó a los iraníes dentro del país a sumar sus voces a las protestas planeadas en el exterior el sábado coreando consignas desde sus casas y tejados.
Vídeos verificados por las agencias internacionales mostraron esta semana a gente en Irán coreando consignas antigubernamentales mientras los líderes clericales celebraban el aniversario de la revolución islámica.
Según la agencia de noticias Human Rights Activists News Agency, con sede en Estados Unidos, 7.005 personas, en su mayoría manifestantes, fueron asesinadas en la reciente represión, aunque grupos de derechos humanos advierten que el número de víctimas probablemente sea mucho mayor. Más de 53.000 personas también han sido detenidas, agregó.
La ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, explicó que “cientos” de personas enfrentan cargos relacionados con las protestas que podrían resultar en sentencias de muerte.
Destacó el caso de un manifestante, Saleh Mohammadi, de 18 años, quien ya había sido condenado a muerte acusado de matar a un policía, cargo que no fue probado.
*AFP










