En una escena que parecía de alguna película de ‘cine-catástrofe’, un avión Hércules de la Fuerza Aérea Boliviana protagonizó un accidente impactante este viernes 27 de febrero, cuando se estrelló al intentar aterrizar, perdió un ala y salió disparado hacia una vía de tránsito pegaga al aeropuerto de La Paz, arrasando con numerosos automóviles. El saldo provisorio del desastre es de 15 muertos y numerosos heridos.
La aeronave militar transportaba un cargamento de dinero del Banco Central de Bolivia, lo que le dio al episodio un tono todavía más dramático, ya que en medio de los desesperados operativos de asistencia a los heridos, con vehciulos destrozados por doquier, había algunas personas que intentaban hacerse de algo de ese dinero que llevaba el aparato militar.
El accidente se registró aproximadamente a las 18:00 horas (hora local), en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de La Paz. Según los informes preliminares, la aeronave al golpear con la pista perdió un ala y salió con violencia de la pista de aterrizaje, deslizándose por más de 700 metros sobre una avenida que corre paralela a la estación aérea. En su trayecto, el avión arrasó con numerosos autos y hasta camiones, dejando un reguero de muerte y destrucción.
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El Coronel Pavel Tovar, Comandante Nacional de Bomberos, confirmó que el siniestro ha dejado ya un saldo lamentable de 15 personas fallecidas, víctimas del impacto y el arrastre de la aeronave en la vía pública. Por su parte, el Hospital del Norte de El Alto informó el ingreso de 10 heridos, de los cuales ocho se encuentran en estado crítico, luchando por su vida.
Vecinos tras los billetes tirados
El suceso tomó un cariz extraordinario cuando se reveló que el avión transportaba remesas de dinero. Así trás el impacto una cantidad de billetes quedó esparcida sobre el asfalto, lo que provocó que cientos de vecinos de El Alto se aproximaran al lugar con la intención de recolectar algo de efectivo.
Pese al inminente riesgo de explosión por el combustible derramado y la inestabilidad de los restos del fuselaje, la multitud rebasó los cordones de seguridad iniciales. Ante el descontrol y el riesgo para la integridad de los civiles, las fuerzas del orden se vieron obligadas a intervenir, pero igualmente fueron muchos los vecinos que se llevaron dinero de la zona del accidente.
Se utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a la multitud y resguardar los valores del Estado y a pesar de la acción policial, se reportaron focos de tensión y caos en las zonas aledañas, dificultando las labores de rescate y peritaje.
Vuelos suspendidos desde y hacia La Paz
Las autoridades aeronáuticas han iniciado las investigaciones para determinar las causas exactas que impidieron que la aeronave se detuviera con normalidad. José Antonio Fanola, titular de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), informó formalmente que el avión se salió de la pista cuando estaba completando la maniobra de aterrizaje, confirmando la magnitud del evento.
Como medida inmediata de seguridad y para facilitar las operaciones de emergencia, se han suspendido todos los vuelos desde y hacia la ciudad de La Paz. El gobierno departamental y nacional coordinan acciones para asistir a los damnificados y asegurar el perímetro del siniestro.
Esta tragedia no solo enluta a la nación boliviana por la pérdida de vidas humanas, sino que pone de manifiesto la vulnerabilidad de las operaciones aéreas en zonas urbanas próximas a terminales internacionales y la compleja reacción social ante situaciones de crisis.
HB










