El Hospital Regional de Comodoro Rivadavia confirmó el primer caso de lesión por pirotecnia en Año Nuevo. Un niño de nueve años sufrió un traumatismo ocular.
El Hospital Regional de Comodoro Rivadavia confirmó el primer caso de lesión directa por el uso de pirotecnia durante las celebraciones de Año Nuevo. Un niño de 9 años sufrió un traumatismo ocular tras ser alcanzado por una cañita voladora, uno de los artefactos más utilizados durante los festejos, según informaron fuentes del centro de salud. El incidente ocurrió en la madrugada de este jueves.
El menor de edad ingresó a la guardia del hospital alrededor de la 01:30, donde recibió atención médica inicial y curaciones. Si bien fue dado de alta y se encuentra fuera de peligro inmediato, deberá ser evaluado por especialistas en oftalmología para determinar posibles secuelas en su visión.
Aunque las quemaduras en manos y dedos suelen ser las lesiones más frecuentes, los especialistas advierten que los traumatismos oculares representan uno de los riesgos más graves, con el potencial de provocar daños irreversibles e incluso la pérdida permanente de la visión.
Los artefactos voladores, como las cañitas y los cohetes, funcionan como proyectiles impredecibles. Factores como el viento, fallas en el diseño o una manipulación incorrecta pueden modificar su trayectoria y convertirlos en elementos que impactan contra el rostro o los ojos, tanto de quien los utiliza como de terceros que se encuentran cerca.
Desde el ámbito sanitario se insiste en la necesidad de extremar las medidas de prevención y desalentar el uso de pirotecnia, especialmente aquella que se eleva o explota en el aire. Esto, para evitar este tipo de accidentes que afectan, en muchos casos, a niños y personas que no participan directamente de la manipulación de los artefactos.










