El inspector de la Policía Federal Argentina (PFA) Julián Ariel Urcelay irá a juicio por la muerte de su pareja, también integrante de esa fuerza de seguridad, acusado de haberla asesinado de dos disparos y luego modificar la escena para supuestamente hacerla pasar por un suicidio. El hecho ocurrió el 8 de diciembre pasado en el barrio porteño de Liniers, y la decisión de las autoridades judiciales se basó en los resultados de la autopsia.
La jueza Carina Nancy Rodríguez, a cargo del Juzgado N°29, dio lugar al pedido del fiscal Alberto Adrián Gentili para que Urcelay, inspector de 33 años que se desempeñaba en la División de Compras y Contrataciones, sea juzagado por el presunto femicidio de quien era su novia, Fabiana Soledad Viyagra (30).
Un informe alertó que en enero de 2026 hubo casi un femicidio por día en Argentina
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
De acuerdo a la imputación, el acusado discutió con su pareja poco antes de la medianoche por cuestiones vinculadas a su relación. En un momento, el hombre rompió el espejo del botiquín del baño de un golpe, tomó su arma reglamentaria y le disparó en el rostro a Viyagra, que se hallaba en el dormitorio de la vivienda. Después, habría efectuado otra detonación a la altura de la sien izquierda y alteró la escena.
Recién ahí, llamó al número de emergencias 911 para dar aviso sobre la situación. Personal de la Comisaría Vecinal 9A de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires y una ambulancia del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME), asistió a su departamento y constató el fallecimiento de Viyagra.
Urcelay se negó a declarar en las primeras dos indagatorias, pero finalmente hizo un descargo en la tercera oportunidad. El inspector reconoció la discusión con Viyagra y dijo que el motivo fue para ponerle fin a la relación. También mencionó que la mujer se fue al dormitorio para armar la valija e irse de su departamento, momento en el que presuntamente él rompió el espejo por accidente.
Luego, manifestó que se fue hasta la cocina y allí «escuchó dos detonaciones prácticamente simultáneas, con menos de un segundo de diferencia”, por lo que fue al cuarto y vio a su novia “en el piso, con la cabeza dentro del placar”. Siempre de acuerdo con su versión, la joven habría tomado el arma reglamentaria, ubicada dentro del armario, y se habría quitado la vida.
El fiscal Gentili rechazó la declaración del imputado y afirmó que, según las pruebas recabadas, los testimonios de vecinos y allegados a la víctima, descartba la posibilidad de que Fabiana se haya suicidado, principalmente «teniendo en cuenta que cada una de dichas detonaciones, por separado, hubiesen provocado su deceso”.
Los resultados de la autopsia
El 29 de diciembre pasado, la jueza Rodríguez procesó con prisión preventiva a Urcelay como autor del delito de «homicidio agravado por haber sido cometido contra la persona con la que mantenía una relación de pareja». Según reveló el informe de los especialistas de la Morgue Judicial, los dos proyectiles fueron disparados con el arma asignada al miembro de la fuerza federal desde 2017.
“SI bien no se puede descartar la posibilidad de que la nombrada pueda efectuar un segundo disparo es muy poco probable esa situación, dadas las lesiones de destrucción anatómica encefálica producto del mismo”, señaló la autopsia. En esa línea, precisaron que las heridas que le generaron cada uno los disparos, en forma aislada o individual, «son idóneas para causar la muerte» y permiten concluir que, por separado, «hubiesen provocado la muerte”.
Además, la primera detonación fue efectuada a más de 50 centímetros del cuerpo de la mujer, e ingresó en la zona maxilar derecha del rostro, con un orificio de salida por la región frontoparietal izquierda del cráneo. «Luce irracional que se haya efectuado un primer disparo a más de cincuenta centímetros para luego efectuar un segundo con el cañón apoyado en su cráneo”, aseguró el fiscal en su resolución.
Por último el representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) destacó que el acusado tuvo “la evidente intención de emular un cuadro de suicidio” para desvincularse del hecho. Gentili también tuvo en cuenta los testimonios de los vecinos que, según consideró, dieron cuenta de la «violencia física que se produjo» esa noche entre la pareja de policías, descartando la versión de Urcelay acerca de que «solo le abrió la mano» para sacarle las llaves de la vivienda.
La defensa del inspector de la fuerza de seguridad se opuso a que la causa sea elevada a juicio y pidieron su sobreseimiento al sostener que «no se había acreditado, con el grado de probabilidad exigido, el hecho ni la autoría», lo cual fue descartado por la jueza. Sin embargo, la magistrada rechazó esta solicitud, declaró el cierre de la instrucción y elevó las actuaciones al debate oral.
FP










