Después de 70 días de inactividad, Neymar volvió a pisar una cancha y a sentirse futbolista. Fue en la contundente victoria 6-0 de Santos, con gol de Benjamín Rollheiser, frente a Velo Clube, en el estadio Vila Belmiro, en un partido por el Campeonato Paulista que mezcló alivio, expectativa y un susto que paralizó a todos.
El delantero ingresó en el segundo tiempo en reemplazo del argentino Álvaro Barreal, cuando el Peixe ya ganaba 3-0 y tenía el resultado bajo control. La idea era clara: sumar minutos, recuperar ritmo y dejar atrás la lesión que lo mantuvo más de dos meses afuera. No jugaba desde el 7 de diciembre de 2025, ya que días después de aquel partido contra Cruzeiro se realizó una artroscopia en la rodilla izquierda para recuperar un menisco. Sin embargo, el regreso estuvo a punto de transformarse en una nueva pesadilla.
Apenas diez minutos después de su entrada, el defensor Islan fue al piso con los tapones hacia adelante y se llevó puesto al ex Barcelona y PSG. La acción fue tan violenta que el silencio se apoderó del estadio. Neymar quedó tendido, se tomó la pierna y durante algunos segundos el clima fue de preocupación total. Las imágenes encendieron todas las alarmas, sobre todo por el historial reciente del atacante.
Por fortuna, el viejo amigo de Lionel Messi logró reincorporarse tras recibir atención médica. Caminó, se probó, trotó con cautela y decidió continuar. No fue el Neymar eléctrico de sus mejores noches: evidenció falta de ritmo y en algunos pasajes se lo notó contenido, lógico después del golpe. De todos modos, participó del cuarto gol con una asistencia para Gabriel Menino y tuvo una chance clara promediando la segunda mitad que no logró concretar.
Más allá del resultado abultado, el dato saliente fue que pudo completar el encuentro sin resentirse. Y eso, hoy, vale tanto como un gol. Es que el gran objetivo del brasileño va más allá del torneo local. El 16 de marzo, el seleccionador Carlo Ancelotti dará a conocer la lista de convocados de selección de Brasil para los amistosos ante Francia (26/3) y Croacia (31/3), las últimas pruebas antes del Mundial de Estados Unidos, Canadá y México. Neymar quiere estar sí o sí en esa nómina: sería una de las últimas oportunidades para convencer al DT italiano de que todavía puede ser una pieza determinante en la gran cita de 2026.
«Creo que todos necesitan a Neymar. El Santos, la selección… Ancelotti estará contento si le va bien. Una cosa lleva a la otra. Es un jugador de talla mundial. Sigue teniendo esa ambición. Lo veo en cada pequeño partido, en cada pequeño partido en los entrenamientos: quiere estar ahí y quiere ganar. Eso es lo que lo motiva», dijo el argentino Juan Pablo Vojvoda, DT del Peixe, sobre el retorno de Neyma.
Por ahora, el primer paso está dado. Neymar volvió a jugar. Y, tras el susto que heló la sangre en Vila Belmiro, también volvió a levantarse.










