Lejos de ser una prenda básica, el traje de baño enterizo vive una nueva era donde el diseño, los materiales y los detalles lo convierten en el gran protagonista del verano. Las propuestas actuales apuestan por siluetas audaces, texturas protagonistas y una estética que transita con naturalidad del poolside al look resort.
Los cortes estratégicos son clave esta temporada. Aberturas frontales, laterales o en el abdomen redefinen la silueta, aportando sensualidad sin perder elegancia. Este recurso no solo estiliza el cuerpo, sino que transforma al enterizo en una pieza de impacto visual, ideal para quienes buscan un look moderno y seguro.
En cuanto a materiales, las texturas toman el control: tejidos acanalados, aplicaciones con brillo y efectos metalizados elevan la prenda y la acercan a un lenguaje más fashion que deportivo. Los enterizos con flecos, bordados o acabados joya refuerzan esta idea de lujo relajado, perfecta para destinos sofisticados.
La paleta de colores se mueve entre tonos profundos como verdes intensos y marrones cálidos, que evocan naturaleza y elegancia, y opciones luminosas con destellos que capturan la luz y resaltan el bronceado. Son colores pensados para destacar sin necesidad de estampas excesivas.
Los accesorios juegan un rol fundamental en el estilismo: sombreros de ala ancha, gafas de diseño, brazaletes metálicos y sandalias minimalistas complementan el look y refuerzan la versatilidad del enterizo, que fácilmente puede usarse como body combinado con faldas o pantalones fluidos.
Esta temporada, el traje de baño enterizo se consolida como una pieza de moda en sí misma: femenina, poderosa y versátil. Una elección que celebra el diseño y demuestra que menos puede ser mucho más.
Producción y estilismo: los garcía
Pelo y make up: natalí pomasoncco para sebastián correa estudio
Modelo: martina hernández para lo management
Locación: hotel sls buenos aires, puerto madero










