Hospitales bajo mínimos, trabajadores sin transporte y salarios que no dan para llenar la nevera. Si bien los últimos meses han sido de infarto para la isla, muchos dicen que sienten “que subieron un poco más el volumen”, pero que ya estaba alto. EL PAÍS visita la isla en medio de la crisis, profundizada ahora por la presión de Estados Unidos sobre la dirigencia cubana.








