La eliminación de Racing en los cuartos de final del Torneo Apertura frente a Rosario Central dejó mucho más que bronca por el arbitraje. En medio del clima caliente que generó la actuación de Darío Herrera, el club tomó una decisión fuerte puertas adentro: despidió a un integrante de sus divisiones inferiores por una publicación en redes sociales considerada inapropiada, según informó Olé.
Se trata de Gonzalo García, ex defensor surgido de la Academia y hasta ahora miembro del cuerpo técnico de la Sexta División. Tras el 2-1 en el Gigante de Arroyito, el ex futbolista reposteó en su cuenta de Instagram una imagen con un mensaje violento contra el arbitraje: “Cuando matemos a un árbitro, van a dejar de robarnos”. La historia, que originalmente pertenecía a otro usuario, fue eliminada poco después, pero alcanzó para que en el club la consideraran un exceso.
A partir de ahí, tanto el área de Juveniles como la dirigencia avanzaron con rapidez y resolvieron su salida. De acuerdo a lo publicado por Olé, García fue citado a la sede de Avenida Mitre tras el entrenamiento del viernes y allí se le comunicó la decisión. La medida generó sorpresa en el Predio Tita, donde incluso algunos interpretaron que el episodio pudo haber funcionado como detonante de una decisión que ya estaba latente.
El golpe fue duro para García, de 39 años, con fuerte sentido de pertenencia hacia Racing. Formado en el club, integró una camada destacada junto a nombres como Maximiliano Moralez, Claudio Yacob, Sergio Romero y Gabriel Mercado. Tuvo dos etapas en Primera (2005-2009 y 2010-2012) y también pasó por clubes como Huracán, Olimpo y All Boys, entre otros. Además, formó parte del seleccionado Sub 20 que fue subcampeón sudamericano en 2007.
Todo este episodio se da en paralelo a un fuerte conflicto institucional por el arbitraje. Tras el partido, el presidente Diego Milito fue muy crítico: “Hoy nos sentimos, una vez más, robados. Todos lo vieron. Terminar un partido de la manera que se terminó nos deja tristes”, expresó, en referencia a las polémicas decisiones de Herrera, que incluyeron las expulsiones de Maravilla Martínez y Marco Di Césare.
Milito fue más allá y apuntó al sistema: “El fútbol argentino está roto y los dirigentes tenemos que empezar a hablar”. En la misma línea se manifestó el vicepresidente primero, Hernán Lacunza, quien sostuvo que “el robo fue evidente” y también cuestionó el formato de los torneos locales.
En ese contexto de tensión, la dirigencia de Racing buscó marcar un límite interno. Mientras el club eleva el tono contra el arbitraje y la AFA, hacia adentro decidió actuar con rapidez frente a un mensaje que consideró inadmisible, aun cuando provino de alguien identificado históricamente con la institución.









