En Boca sigue la bronca por el arbitraje, mientras Paredes y Riquelme se mostraron unidos tras una inesperada visita de la barra

En Boca sigue la bronca por el arbitraje, mientras Paredes y Riquelme se mostraron unidos tras una inesperada visita de la barra

La bronca por las decisiones de Jesús Valenzuela fue el punto cúlmine de una semana agitada para Boca. A pesar de los 28 remates, 10 de ellos al arco de Otavio, no logró la victoria de la clasificación. Y aunque el pasaje a los octavos de final depende de su propio esfuerzo -ganándole a Universidad Católica, el próximo jueves, accederá a la siguiente instancia de la Libertadores-, hay convulsión interna. Sin ir más lejos, Leandro Paredes salió a aclarar que no estaba peleado con Juan Román Riquelme. Fue el mismo martes por la noche, tras el 1 a 1 con Cruzeiro, y 24 horas después de los rumores que circularon sobre una visita de la barra brava.

Boca vive en un estado de ebullición permanente desde la derrota con Cruzeiro en Belo Horizonte. Ese día, además de perder el invicto de 14 partidos, también tuvo problemas con el arbitraje. Esteban Ostojich expulsó erróneamente a Adam Bareiro. Hubo un triunfo de los suplentes contra Central Córdoba en Santiago del Estero y otra caída en la Copa, esta vez con Barcelona en Guayaquil. La eliminación del Torneo Apertura ante Huracán en la Bombonera volvió a dejar a Claudio Ubeda en el centro de la tormenta. Pero sobre todo, a los jugadores, responsables de errores no forzados que derivaron en el final de las esperanzas de ganar la estrella doméstica.

La coyuntura generó versiones sobre la presencia de algunos integrantes de La Doce en el hotel Marriot, donde Boca pernocta antes de cada partido. Trascendió que el mismísimo Rafa Di Zeo tuvo un encuentro cara a cara con Paredes, Miguel Merentiel, Ander Herrera y Ayrton Costa, entre otros experimentados, y que habría sido acompañado por Marcelo Aravena, quien estuvo preso por asociación ilícita y recuperó su libertad en la pandemia. Cerca del Manco -apodo de tribuna de Aravena- desmienten que haya sido en la concentración.

Eso sí, reconocen que hubo una charla, pero no confirman el lugar tampoco si fue el día previo al choque con Cruzeiro. Según pudo reconstruir Clarín, habría sido en Ezeiza y no configuró “una apretada” sino “una arenga”. “Si ustedes pierden, nosotros también”, fueron las palabras que utilizaron los jerarcas. La referencia tenía que ver con una cuestión, comercial, está claro. De hecho, la Justicia investiga la reventa de entradas a partir de la denuncia de un dirigente opositor (Walter Klix, hombre de Patricia Bullrich) que involucra al propio Riquelme.

A Merentiel, que hasta el martes arrastraba una racha negativa en la red pero se despachó con un gol y otro que fue anulado, le dijeron que no aflojara. Y les habrían dicho que no querían “pudrirla como en River”, que en el partido con San Lorenzo cantó “que se vayan todos”. El uruguayo festejó el gol de cara a la gente.

Lo concreto es lo que sucedió a la vista de todo el mundo después del partido, cuando se abrazaron Paredes y Riquelme. Ambos se fueron sonriendo. El capitán de Boca había manifestado un rato antes: «Tengo que ir a pelearme con Román, ja. Me peleo todos los días con él, jaja. Si ustedes dicen que estamos peleados…». Y agregó: «No les doy bola. Sabía que cuando llegara al país iban a pasar este tipo de cosas. Esperaban que a Boca le vaya mal para pegarnos. Desde mi lado estoy tranquilo, hago mi trabajo de la mejor manera y tengo la mejor relación con Román desde que soy muy chico».

¿Qué hay de cierto respecto a un distanciamiento? A Paredes hay situaciones que no le gustaron, como el manoseo a Claudio Ubeda y la tendencia que había a postergar a algunos chicos como Milton Delgado o Tomás Aranda. La semana pasada, la hermana del volante campeón del mundo replicó una publicación de X en la que validó el mensaje de un usuario que apuntaba al presidente. “Sin Paredes no había veranito, no había Libertadores, no había clásicos ganados, no había Arandas y Delgados en Primera…. No puede hacer todo Paredes, macho. Gracias, Leandro. Tenés que jugar al fútbol, ser DT, ser presidente… Gracias Paredes por meterte en este quilombo”, escribió MLB, un “tuitero”. Liana Vanesa Paredes lo subió a su cuenta de Instagram y agregó la leyenda, acompañada de un corazón: “Así clarito”.

Paredes es un jugador preponderante en el vestuario. Manda él, más allá de que Riquelme tiene espacio para maniobrar y varias veces bajó a hablar con los futbolistas. Que el presidente lo haya abrazado pareció un acting: basta recordar aquella despedida de Carlos Tevez y no se podían ver. De todos modos, Román sabe que no le conviene tener conflictos con la estrella de su equipo.

Hace tiempo que el presidente escucha a los asesores de una agencia de marketing -la misma que lo impulsó en la campaña de 2023- y, entre otras cuestiones, le hizo una recomendación: que se vista como futbolista cuando viaja con el plantel al interior o al exterior. Lo hizo un tiempo porque al dirigente ídolo le gusta el color negro. Fueron los mismos que le dijeron que no bajara la persiana, como hizo contra Gimnasia de Mendoza, muy a pesar de que las cámaras de televisión buscan su cara de circunstancia, especialmente en las derrotas.

star111 login

betturkey giris

https://vsetut.uz

lottostar

https://slotcoinvolcano.com

lottostar

super hot slot

hollywoodbets mobile

pusulabet giris

yesplay bet login

limitless casino

betturkey guncel giris

playcity app

sun of egypt 4

moonwin

aviamasters

jeetwin

winnerz

lukki

croco casino

playuzu casino

spinrise

discord boost shop

fairplay

betsson

boocasino

strendus casino

sun of egypt 2 casino

gbets login

playwise365

amon casino

betmaster mx

verde casino

winexch

prizmabet

solar queen

quatro casino login

springbok